BOCA JUNIORS

“El dolor persiste”: la frase que complica a Bareiro en Boca

 

El club monitorea el dolor del delantero y ya planea alternativas en ataque.

 
Boca
Boca

(BUENOS AIRES).- El futuro de Adam Bareiro en Boca se define en una semana bisagra: si el dolor de espalda no cede en los próximos siete días, la cirugía pasará de ser una amenaza lejana a una decisión concreta. El delantero arrastra una recuperación compleja que ya lo dejó casi dos meses y medio sin pisar el césped a la par del grupo.

Bareiro se reencontró con el especialista que le había recomendado un bloqueo para tratar la dolencia. Recibió la infiltración, pero el dolor persiste. Desde el entorno médico del club consideran lógica esa respuesta al tratamiento por el tipo de lesión que lo afecta. La evolución inmediata no muestra el alivio que todos esperaban.

Los médicos fueron claros con el cuerpo técnico: hace falta esperar una semana más para hacer una evaluación final. Recién entonces se podrá medir con certeza cómo reacciona el organismo del atacante. La inactividad acumulada —dos meses y medio sin entrenamientos grupales— obliga a pensar en un reacondicionamiento integral aun si el escenario resulta favorable.

El peor panorama cobra forma si Bareiro no logra sumarse a los trabajos colectivos en los próximos días. En ese caso, la posibilidad de operación empezará a tomar fuerza de manera concreta. Nadie en Boca quiere llegar a esa instancia, pero la opción está sobre la mesa y no se descarta si el síntoma se mantiene.

Incluso en el desenlace optimista, los plazos no serán cortos. Si el tratamiento surte efecto y el dolor cede, el delantero necesitará al menos tres semanas adicionales de preparación antes de volver a jugar un partido oficial. Es el tiempo mínimo para recuperar ritmo tras un período tan largo de inactividad.

La alternativa quirúrgica, en cambio, estira los plazos a por lo menos tres meses más fuera de las canchas. Una baja de ese calibre en el tramo decisivo del calendario representaría un golpe duro para un plantel que ya analiza alternativas para cubrir el hueco en la ofensiva. El cuerpo técnico de Boca sigue de cerca cada paso del proceso y baraja variantes internas para no quedar desprotegido en ataque.

Mientras tanto, los próximos siete días dictarán la sentencia para Bareiro. Lo que suceda en ese lapso no solo definirá si el delantero evita el bisturí, sino también cuánto tiempo tendrá Boca a su centrodelantero lejos de la red. La evaluación final que harán los médicos marcará el rumbo de una recuperación que lleva dos meses y medio sin respuestas definitivas.