(BUENOS AIRES).- Boca aguarda con preocupación la evolución de Adam Bareiro en las próximas horas, cuando se defina si el delantero paraguayo debe pasar por el quirófano para tratar la discopatía lumbar que lo tiene marginado. El atacante ya recibió un bloqueo recomendado por el cuerpo médico y ahora resta conocer la respuesta de su organismo antes de tomar una determinación definitiva.
Bareiro fue diagnosticado con una discopatía lumbar y, por recomendación de los especialistas del club, fue sometido a ese bloqueo con el objetivo de aliviar el dolor y evitar una intervención quirúrgica. El tratamiento buscaba justamente esquivar una operación que lo dejara fuera durante varios meses.
Si la evolución resulta favorable, el atacante podría iniciar la etapa final de su recuperación y comenzar un proceso de reacondicionamiento físico que le permitiría volver a entrenarse con normalidad en las próximas semanas. En cambio, si las molestias persisten y el procedimiento no ofrece los resultados esperados, la alternativa de una cirugía ganará fuerza y extendería considerablemente su tiempo de inactividad.
La situación genera preocupación en el cuerpo técnico porque Bareiro ya acumula varias semanas sin poder trabajar junto al resto del plantel. Esa falta de continuidad no solo retrasa su regreso a la competencia oficial, sino que también obliga a reorganizar las opciones disponibles en el ataque para afrontar los desafíos del semestre.
El delantero, de 28 años, llegó a Boca a mediados del año pasado y acumula 19 partidos con la camiseta xeneize, en los que convirtió dos goles. Su última aparición oficial fue a fines de febrero, justo antes de que la lesión lumbar comenzara a limitarlo de manera progresiva hasta dejarlo fuera de las convocatorias.
La búsqueda de un centrodelantero
La incertidumbre sobre los plazos de recuperación llevó a la dirigencia a intensificar la búsqueda de otro centrodelantero. El entrenador considera necesario incorporar una variante ofensiva que pueda cubrir la ausencia del paraguayo si finalmente debe ser operado.
Aunque la prioridad del club sigue siendo recuperar a Bareiro en las mejores condiciones posibles, el Consejo de Fútbol entiende que no puede depender únicamente de la evolución médica. Por eso mantiene abiertas varias negociaciones para reforzar el plantel antes del cierre del mercado y contar con más alternativas en la zona de ataque.
Las próximas horas serán determinantes para conocer el futuro del delantero. La respuesta al tratamiento marcará si puede encarar la recta final de su rehabilitación o si debe afrontar una cirugía que lo mantendría varios meses alejado de las canchas. Boca, mientras tanto, sigue de cerca una resolución que puede modificar tanto la planificación deportiva como los movimientos del club en este mercado de pases.
