(BUENOS AIRES).- “Argentina no es invencible”, dijo Murat Yakin, el entrenador de Suiza, en la previa del duelo de cuartos de final del Mundial 2026 ante la Selección Argentina. La frase encendió la espera de un partido que genera enorme expectativa y que definirá a uno de los semifinalistas del torneo.
Del otro lado, el lateral izquierdo Ricardo Rodríguez eligió elogiar al rival. “Argentina es un equipazo”, afirmó el defensor suizo, y destacó la jerarquía del equipo argentino y especialmente la presencia de Lionel Messi. Rodríguez reconoció que enfrentar al capitán argentino representa un desafío especial por lo que significa en la historia del fútbol mundial.
El plantel dirigido por Yakin llega con la confianza en alza después de eliminar a Colombia por penales y alcanzar una instancia histórica para el seleccionado europeo. El entrenador entiende que medirse ante el campeón del mundo en este Mundial 2026 es una oportunidad única y que deberán aprovechar cada detalle para intentar avanzar.
Argentina, en tanto, viene de una remontada inolvidable frente a Egipto en octavos de final del Mundial 2026. El equipo de Lionel Scaloni deberá volver a mostrar personalidad en una instancia donde cada error puede ser decisivo.
Suiza se caracteriza por su orden defensivo, intensidad física y capacidad para competir contra selecciones de mayor peso. Esa impronta fue clave para superar varias barreras en este Mundial 2026 y ahora buscará dar uno de los grandes golpes del torneo. Rodríguez, histórico lateral izquierdo del conjunto europeo, remarcó que conocen el estilo de juego argentino y que deberán estar preparados para un partido de máxima exigencia.
Para la Selección Argentina, el duelo será otro examen en el camino hacia el gran objetivo en este Mundial 2026. Con Messi como bandera y un plantel que ya demostró capacidad para sufrir y ganar partidos difíciles, el conjunto de Scaloni buscará dar otro paso rumbo a las semifinales. La Albiceleste sabe que no tendrá un partido sencillo: enfrente estará un rival que llega con una campaña que ya es histórica para el fútbol suizo.
La previa ya comenzó y el mensaje desde Suiza es claro: hay respeto por la Albiceleste, pero también una enorme ilusión por intentar dejarla afuera en los cuartos de final del Mundial 2026.
