(BUENOS AIRES).- “Hoy es forzado”, dijo Carlos Tevez al referirse a la posibilidad de asumir como entrenador de Boca Juniors. El ídolo xeneize explicó por qué no es el momento de tomar ese desafío y dejó un mensaje directo a los hinchas.
Tevez, que actualmente no dirige ningún equipo y se mantiene alejado de los bancos, fue claro al hablar de su vínculo con el club. “No es el momento”, señaló, y rechazó alimentar expectativas sobre una llegada inmediata.
El Apache explicó que forzar un desembarco hoy no sería lo ideal, sobre todo por respeto a quien esté ocupando el cargo. Prefiere que las oportunidades surjan de manera natural y no “ir a buscarlas”, una postura que ya había remarcado en otras entrevistas.
El ex delantero también destacó la importancia de respetar al entrenador actual de Boca y consideró que no corresponde hablar del tema en medio de la competencia. Su mensaje apunta a no generar presión innecesaria en un momento de definiciones.
Pese al recaudo actual, Tevez no escondió su deseo de dirigir al Xeneize a futuro. “Es algo que se va a dar”, dejó entrever, convencido de que su camino y el del club volverán a cruzarse cuando las condiciones sean las adecuadas.
La decisión de no apurar los tiempos responde a una convicción firme: tomar las riendas de Boca no es un objetivo a cualquier precio ni en cualquier momento. Prefiere que la oportunidad llegue sin que él deba instalarse en medio de un proceso en curso.
El Apache entiende lo que representa Boca y el peso que tiene cada decisión. Por eso su mensaje apunta a la calma: no quiere adelantarse ni generar presión innecesaria. Su figura siempre genera expectativa en el mundo xeneize, ya sea como ex jugador, referente o posible entrenador.
Tevez siempre manifestó que le gustaría dirigir al club en el futuro, aunque entiende que ese momento llegará cuando tenga que llegar. La frase fue contundente y marca su presente, pero también deja una puerta abierta para el futuro.
Mientras Boca transita un nuevo ciclo, Tevez elige mantenerse al margen pero atento. Sus palabras marcan el presente con claridad: hoy dirigir a Boca sería forzado, pero nadie duda de que ese capítulo, tarde o temprano, puede escribirse.
