(BUENOS AIRES).- El mercado de pases del fútbol argentino ya cerró, pero el TMS sigue abierto y Boca mantiene a cinco futbolistas apartados del plantel por decisión de Rodolfo Arruabarrena. El entrenador no los tiene en cuenta y el club espera ofertas para que puedan emigrar antes de que venza la ventana internacional.
La depuración del plantel encarada por el Vasco dejó a cinco jugadores con contrato vigente pero sin lugar en el equipo. La ventana del TMS sigue abierta y permite transferencias a clubes del exterior y también movimientos desde equipos argentinos que vendan o cedan al extranjero. Los marginados son los laterales derechos Juan Barinaga y Marcelo Weigandt, el volante Juan Ramírez, el lateral izquierdo Marcelo Saracchi y el mediocampista Mauricio Benítez.
Los laterales derechos, sin espacio
Juan Barinaga perdió el puesto y no será tenido en cuenta por el cuerpo técnico. Busca una salida y ya hubo sondeos de Independiente Rivadavia y Peñarol. Aunque sigue entrenando con el plantel, su futuro está lejos de Boca.
Marcelo Weigandt quedó relegado ante la competencia en el lateral derecho y también entrena a la espera de una oferta que le permita cambiar de aire. El club busca colocarlo para descomprimir un puesto que hoy ocupan Dylan Gorosito y Leandro Lozano, a quienes Arruabarrena eligió por delante de ambos.
Saracchi y Benítez, de regreso y sin lugar
Marcelo Saracchi regresó de su experiencia en Escocia y quiere marcharse. Su venta es prioritaria para la dirigencia porque liberaría un cupo de extranjeros. Hubo interés concreto de Houston, de la MLS, pero no se alcanzó un acuerdo económico con Boca. El uruguayo no entró en los planes del Vasco tras su cesión y empuja para concretar una salida.
Mauricio Benítez volvió de un préstamo en Bélgica donde sumó muchos minutos, pero no encajó en los planes de Arruabarrena. El mediocampista aguarda una nueva cesión o una transferencia definitiva que le permita tener continuidad en otro club.
El caso de Juan Ramírez
Juan Ramírez es el caso más extremo dentro del grupo de marginados. Entrena apartado desde enero, cuando regresó de su paso por Lanús a comienzos de año, y no fue considerado ni por Claudio Ubeda ni ahora por Arruabarrena. Sin ofertas concretas hasta el momento y con contrato hasta fin de año, todo indica que se irá libre en diciembre. El volante está en el mismo escenario que atravesó durante la gestión anterior y su vínculo con el club parece agotado.
