(BUENOS AIRES).- Sebastián Villa se bajó de un partido clave por la Copa Argentina con Independiente Rivadavia y ese gesto, que no responde a una lesión ni a una sanción, aceleró su posible vuelta a Boca. El delantero colombiano resolvió no viajar para dejar atrás su vínculo con el club mendocino y quedar a un paso de vestir otra vez la camiseta xeneize.
La ausencia de Villa en el cruce copero estaría vinculada directamente con su futuro. La decisión que tomó no fue física ni disciplinaria: el jugador busca destrabar su situación contractual y facilitar un regreso a Boca, donde ya supo ser una pieza determinante durante varias temporadas.
En Brandsen 805 el nombre del colombiano volvió a instalarse con fuerza. La dirigencia que encabeza Juan Román Riquelme analiza el escenario mientras el Consejo de Fútbol ajusta las prioridades del mercado: un central, extremos y un delantero, tres puestos que el perfil de Villa puede cubrir.
El talento ofensivo del jugador nunca estuvo en discusión puertas adentro, aunque su eventual retorno obliga a sopesar factores extrafutbolísticos. La experiencia de haber jugado en La Bombonera y conocer el mundo Boca pesa, pero también genera divisiones entre los hinchas, que en las redes sociales expresan posturas enfrentadas.
El propio Villa entiende que este es el momento para volver. El inicio de un nuevo ciclo futbolístico y la necesidad de variantes en ataque le abren una ventana que, en otros mercados, no había aparecido. Su intención de pegar la vuelta ya está sobre la mesa.
No es la primera vez que el nombre de Villa aparece vinculado a Boca desde su salida del club. Sin embargo, en esta ocasión el escenario es distinto: el gesto concreto de bajarse de un partido oficial y la intención manifiesta de cambiar su rumbo marcan una diferencia respecto a otros mercados de pases. El contexto futbolístico también juega: Boca necesita soluciones en ataque y el colombiano conoce de sobra lo que significa vestir esa camiseta.
El desenlace de la novela parece cada vez más cercano. La dirigencia xeneize define en los próximos días si avanza o no por el delantero. Por lo pronto, el colombiano ya movió las fichas a su alcance para ponerse a disposición y espera una señal desde la Ribera.
