(BUENOS AIRES).- Boca está a un paso de sumar un nuevo delantero, pero la operación se frenó por un motivo puntual: el visto bueno de Rodolfo Arruabarrena. Juan Román Riquelme ya tiene acordada la llegada de Ezequiel “Chimy” Ávila, de 32 años, que quedó libre del Betis de España. Sin embargo, el presidente xeneize no quiere cerrar el fichaje sin la aprobación del cuerpo técnico.
Ávila ya dio el sí para vestir la camiseta de Boca y espera una comunicación de Arruabarrena para destrabar la negociación. Riquelme avanzó en las gestiones y dejó todo encaminado, pero la decisión final quedó en manos del entrenador, que analiza si el delantero encaja en el proyecto deportivo.
El Vasco considera que el equipo necesita reforzar el centro del ataque con un futbolista que aporte intensidad, movilidad y experiencia. Por eso estudia junto a sus colaboradores si el Chimy es la mejor alternativa para completar el plantel. La dirigencia entiende que, más allá de los refuerzos que ya llegaron en este mercado, todavía falta una mayor cuota de gol.
La trayectoria de Ávila
El atacante surgió en Tiro Federal, pasó por San Lorenzo y desarrolló gran parte de su carrera en España, donde defendió las camisetas de Huesca, Osasuna y Betis. A lo largo de su trayectoria disputó más de 300 partidos oficiales, convirtió 59 goles y repartió 21 asistencias. Su último paso por el fútbol español terminó con la desvinculación del club andaluz, lo que le abrió la puerta para negociar como jugador libre.
Boca ya incorporó refuerzos en este mercado, pero las actuaciones en el comienzo del Torneo Clausura dejaron en evidencia que el ataque sigue siendo uno de los sectores a fortalecer. La búsqueda de un centrodelantero con experiencia sobrevoló las oficinas de Brandsen 805 desde el arranque del libro de pases, y el nombre de Ávila apareció como una oportunidad concreta cuando quedó con el pase en su poder.
El delantero rosarino conoce el fútbol argentino y también el ritmo de las ligas europeas, un perfil que Riquelme valora para darle variantes al plantel. Su capacidad para jugar como referencia de área o escorado sobre los costados le ofrece a Arruabarrena una pieza versátil en ofensiva.
La decisión final
Si Arruabarrena considera que Ávila puede aportarle soluciones al equipo, Riquelme avanzará para cerrar la incorporación. En caso contrario, la dirigencia volverá a evaluar otras opciones que ya fueron analizadas durante el mercado de pases.
Las próximas horas serán determinantes para saber si Boca suma una cara nueva para el segundo semestre o si continúa la búsqueda de otro centrodelantero que se ajuste mejor a las necesidades del entrenador.
