(BUENOS AIRES).- “QUIERO VOLVER”. Ese fue el desgarrador posteo de Francesca, la hija de Wanda Nara y Mauro Icardi, que volvió a encender el conflicto familiar. La menor, que está en Italia junto a su hermana, no puede salir del país porque el futbolista se niega a firmar la documentación para renovarles el pasaporte, según denunció la conductora.
“Mauro está de cumpleaños infantil, nuestras hijas están sufriendo, pidiendo volver al colegio el 3 de agosto”, escribió Wanda Nara en sus redes sociales, y agregó: “confío en que pronto vuelvan a casa con sus hermanos, odias a las madres castigas y a tus hijas”. El mensaje se publicó mientras Icardi festejaba el cumpleaños de su hijo menor.
La imposibilidad de salir de Italia se debe a que Mauro Icardi rechaza la firma necesaria para tramitar los nuevos pasaportes de las nenas, lo que las mantiene varadas en Europa. Hoy se realizó una mediación entre las partes, pero el conflicto sigue sin resolverse y las menores continúan sin fecha de regreso.
El cumpleaños que mencionó Wanda es el del pequeño Amancio, el hijo que Icardi y la actriz China Suárez tuvieron en común. La celebración se produjo un día después de que Benjamín Vicuña, expareja de la China, hiciera su propio festejo. La separación de los padres y la logística entre hogares no justifican, para Wanda, que el futbolista anteponga la fiesta al bienestar de sus hijas.
Mientras tanto, Francesca expresó su angustia con un mensaje breve y directo en sus propias redes: “QUIERO VOLVER”. La publicación se viralizó de inmediato y refleja la desesperación de la niña por regresar a la Argentina y reencontrarse con sus hermanos.
El calendario escolar apura las definiciones. Las chicas pidieron volver para el inicio de clases el 3 de agosto, pero por ahora la autorización no aparece. La falta de acuerdo entre los adultos mantiene paralizada la salida de Italia y el reencuentro familiar.
La disputa de vieja data entre Wanda Nara y Mauro Icardi sigue sumando capítulos con las hijas como las principales afectadas. Sin una resolución que destrabe la firma, las niñas continúan lejos de su colegio y de su vida en Buenos Aires.
La justicia italiana ya intervino en el caso y estableció restricciones que complican aún más el panorama. Según la información disponible, por el momento nadie puede salir de Italia ni de Turquía hasta que se resuelva el conflicto de fondo, lo que deja a toda la familia en una situación de virtual inmovilidad transfronteriza mientras las negociaciones siguen estancadas.
