(BUENOS AIRES).- “22:34 hora italiana. Mis hijos miraban el partido sin darse cuenta que había 4 personas en la casa”, escribió Wanda Nara al difundir el video de las cámaras de seguridad de su casa de Galliate, en las afueras de Milán, donde el 19 de julio de 2026 un grupo de delincuentes ingresó mientras sus hijos estaban dentro. La publicación buscó desmentir las versiones que pusieron en duda la existencia del robo.
El hecho había ocurrido esa noche mientras Wanda Nara se encontraba en Nueva York por la final del Mundial y su madre, Nora Colosimo, cuidaba a los cuatro chicos. Los ladrones —entre tres y cuatro personas con pasamontañas— entraron a la propiedad, fueron directo a la habitación de Wanda y se llevaron un bolso con los pasaportes y permisos de viaje, sin tocar dinero ni otros objetos de valor. La denuncia formal, presentada por Colosimo en los Carabinieri de la Stazione di Galliate, figura como “furto in abitazione” (robo en vivienda). Wanda Nara la compartió en sus redes con la frase “Una de las denuncias realizadas por mi mamá”.
El relato de Nora Colosimo y el encierro en el baño
En el acta judicial que leyó María Fernanda Callejón, Colosimo describió cómo una de las hijas de Wanda fue la primera en advertir la presencia de los intrusos. “La niña más chica observó una figura agazapada en la cocina y se lo señaló de inmediato a la empleada, quien decía: ‘No hay nadie, no hay nadie’. No obstante, con pasamontañas negros bajaban por las escaleras y escapaban en dirección a la cocina”, reza la denuncia. Inmediatamente después, “todos los niños corrieron hacia mí, nos encerramos en el baño”. Uno de los chicos movió un mueble para trabar la puerta mientras aguardaban ayuda.
El robo de los pasaportes encendió un nuevo foco de conflicto con Mauro Icardi. Para renovar la documentación de las hijas menores, Francesca e Isabella, se necesita la firma de ambos progenitores y, según Wanda, su expareja se niega a autorizarla. “Después del terror que vivieron mis hijos, hoy sufren la violencia de un papá que se niega por teléfono a colaborar con una firma, diciendo que mis hijas no pertenecen ni deben vivir en un país de negros villeros, al cual quieren y lloran por volver”, disparó. Además, calificó la situación como “violencia vicaria” y ofreció una recompensa de 100.000 dólares a quien aporte información sobre los responsables.
Un día antes de publicar las pruebas, Wanda Nara había roto el silencio con un mensaje en italiano en el que agradeció el respaldo que recibió de sus amigos y de las fuerzas de seguridad. “Me emociona ver a tantos viejos amigos abrazándonos”, expresó, y agregó: “Gracias al Estado, a los cuerpos policiales y a todas las personas que están cerca de nosotros en este momento de miedo e incertidumbre”.
En paralelo, la tormenta también incluyó el plano judicial del divorcio. El mismo 27 de julio, Mauro Icardi comunicó que la justicia italiana declaró “inadmisible” la apelación de Wanda Nara por los reclamos económicos que había presentado: 250 mil euros mensuales para ella, 65 mil para cada hija y otros 100 mil en concepto de divorcio. “Hoy 27 de Julio de 2026 la decisión de la justicia Italiana fue bien clara: LA DECLARARON INADMISIBLE. Cerrando así todo tipo de reclamos y pedidos”, escribió el futbolista.
Mientras las clases en Buenos Aires están previstas para el 3 de agosto, Wanda Nara permanece junto a sus hijas en un hotel de Milán. Según contó Callejón, las nenas no quieren volver a la casa donde ocurrió el hecho y el regreso a la Argentina sigue demorado hasta que se resuelva la cuestión de los pasaportes.
