DEPORTES

Fabbri no dudó y comparó las urgencias de River y Boca con sus peores sequías históricas

 

El periodista comparó las urgencias de los dos equipos con las peores sequías históricas.

 
Alejandro Fabbri
Alejandro Fabbri

(BUENOS AIRES).- «La pregunta es sencilla: ¿Qué hubieran hecho hoy los hinchas de River si el equipo estuviese llegando a los 18 años sin salir campeón como ocurrió entre 1957 y 1975?». Con ese interrogante inicial, el periodista Alejandro Fabbri fijó la vara de su columna en TyC Sports para contrastar las urgencias del presente con las peores sequías históricas de los dos gigantes del fútbol argentino. Su diagnóstico es lapidario para el habitante del barrio de Núñez.

Alejandro Fabbri también evocó el calvario xeneize entre 1981 y 1992 y se preguntó qué sentirían hoy esos hinchas acostumbrados a la gloria si estuvieran sin títulos durante once años. “Quizá la respuesta sea, también, simple. Eran otros tiempos”, explicó, aunque sentenció que en la lógica actual de la inmediatez, River parece el peor de los dos.

Los argumentos de Fabbri para ese veredicto empiezan en la final que se le escapó a River sobre la hora contra Belgrano y siguen con el golpe más duro: el 1-3 ante Aldosivi, un equipo que llegaba sin triunfos, que lo dejó afuera de la Copa Argentina. Para torcer la historia en el Clausura, la dirigencia puso cerca de 45 millones de dólares para repatriar a figuras como Borré, Beltrán, Otamendi y Ángel Correa, pero el arranque fue demoledor: último con tres caídas por 0-1 al hilo y sin un solo gol a favor. Tras la derrota en el Monumental, la multitud estalló contra el técnico Coudet y los directivos, y se cantó por el regreso de Ramón Díaz.

“¿Y por Boca como andamos? Un poco mejor, pero no mucho”, se respondió Fabbri en su editorial. Puso la lupa sobre un equipo que superó el repechaje de la Sudamericana “raspando” y que, en el plano local, ya sufrió un papelón 3-0 contra Deportivo Riestra. Ni siquiera el empate agónico ante Newell’s en Rosario disimuló el mal rendimiento, al punto que el propio Rodolfo Arruabarrena admitió los “errores tontos, muy tontos” de sus dirigidos.

Entre los pocos puntos altos y la confirmación del rumbo, Fabbri rescató la vuelta de Leandro Paredes para imponer jerarquía y, sobre todo, la aparición de los pibes del GAF —Gorosito, Aranda y Flores— a quienes definió como un “revulsivo” reclamado por la gente. En contrapartida, apuntó contra la tardanza dirigencial para cerrar al entrenador y contra la lógica de sostener a Villa, un refuerzo resistido por sus antecedentes de violencia de género.

La columna subraya que, pese a todo, la sensación en el ambiente es que Boca hoy cuenta con mejor plantel que River. Mientras el tridente juvenil xeneize pinta para ganarse la titularidad por rendimiento, Fabbri describió al “piberío” millonario —con Freitas, Pereyra, los González, Silva y el debutante Lucero— envuelto en los mismos nervios que contrastan con una defensa de experiencia y jerarquía compuesta por Montiel, Martínez Quarta, Otamendi y Acuña.

“El Mundo Bover no tolerará otra derrota que los saque del torneo que no querían jugar, la Sudamericana, pero que no pudieron impedir porque la Libertadores los marginó antes de darse cuenta”, cerró Fabbri. La definición es una advertencia para los dos: aunque el certamen continental “interese poco”, eliminar a Independiente Santa Fe y a Recoleta ya es una materia obligada para contener la crisis.