(BUENOS AIRES).- Rodolfo Arruabarrena mantiene dos dudas para armar el equipo de Boca que recibirá a Newell’s por el torneo local: una en defensa y otra en ataque. El Xeneize dejó atrás la clasificación por penales frente a O’Higgins en la Copa Sudamericana y ahora cambia el foco al campeonato, con la necesidad de mejorar su imagen tras el sufrimiento en Chile.
El propio Arruabarrena reconoció que Boca debe elevar su nivel y recuperar la confianza para afrontar una seguidilla importante de partidos. El rendimiento colectivo ante los chilenos dejó preocupación en el cuerpo técnico y en el plantel, que no logró sostener el control del juego y terminó dependiendo de los penales para avanzar de ronda.
La línea defensiva es uno de los sectores que más atención recibió después de ese duelo. Boca permitió situaciones que no estaban en los planes y el cuerpo técnico trabaja para corregir detalles relacionados con la concentración, la presión y la distancia entre líneas. El entrenador busca encontrar el equilibrio necesario para un equipo que viene mostrando algunas desconexiones en los últimos encuentros.
Arruabarrena sabe que Newell’s será un rival exigente y que no habrá margen para repetir errores. Por eso analiza cuidadosamente cada decisión antes de confirmar el once titular.
En ataque también hay una duda importante. El entrenador debe definir cómo conformará el frente ofensivo y quiénes tendrán la responsabilidad de generar peligro. La búsqueda de mayor contundencia es una prioridad, sobre todo después de un partido en el que Boca sufrió para encontrar espacios.
La rotación que viene realizando el Vasco responde a la seguidilla de encuentros. La idea es mantener una base pero también cuidar a los jugadores que acumulan mayor desgaste, sin perder competitividad. El técnico valoró la clasificación internacional, pero dejó en claro que el objetivo es ganar jugando mejor y no depender siempre de situaciones límite.
La confianza es uno de los puntos que el entrenador busca recuperar. Boca tiene futbolistas de jerarquía y desde el cuerpo técnico consideran que el equipo todavía tiene margen para crecer si logra corregir algunos aspectos colectivos. El partido ante Newell’s será una nueva prueba para medir la evolución del conjunto azul y oro.
Mercado de pases y armado del once
La definición del equipo titular será una de las claves en la previa. Arruabarrena deberá decidir si mantiene la estructura que viene utilizando o si realiza modificaciones para darle otra dinámica al equipo.
Mientras tanto, la dirigencia sigue evaluando alternativas para reforzar el plantel, especialmente en ofensiva, aunque Arruabarrena confía en las variantes que tiene actualmente. El Xeneize quiere que la clasificación ante O’Higgins sea un punto de partida y no solamente un alivio: frente a Newell’s tendrá la oportunidad de demostrar que puede mejorar su rendimiento y empezar a consolidar la idea futbolística que busca el cuerpo técnico.
