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Santiago Ascacíbar alcanzó a Merentiel como máximo artillero de Boca en el año

 

El «Ruso» alcanzó a Miguel Merentiel en la cima de la tabla de artilleros del club.

 
Santiago Ascacibar
Santiago Ascacibar

(BUENOS AIRES).- Santiago Ascacíbar se convirtió en el goleador inesperado de Boca. Entre el 2 y el 11 de agosto, el mediocampista marcó cuatro goles en nueve días, anotó por cuarto partido consecutivo y alcanzó a Miguel Merentiel en la cima de la tabla de artilleros del club en el año, con siete tantos.

La explosión goleadora de Santiago Ascacíbar escaló a niveles insospechados durante agosto. El «Ruso» hilvanó una secuencia letal que lo catapultó directamente a lo más alto de la tabla de artilleros del club en el año y lo erigió como el máximo anotador de la actual era técnica, que encabeza Rodolfo Arruabarrena.

Santiago Ascacíbar estiró la racha y anotó por cuarto encuentro consecutivo. Los cuatro tantos tuvieron una característica común: todos llegaron para abrir el marcador o para nivelar el desarrollo del juego.

El primer gol llegó el 2 de agosto ante Newell’s, por el Torneo Clausura 2026. Un cabezazo en el área rompió el cero y encaminó el 1-0 parcial de un encuentro que terminó en empate.

El segundo grito llegó el 5 de agosto contra Estudiantes, su ex club. Santiago Ascacíbar aplicó la ley del ex con un derechazo certero que significó el triunfo de Boca.

El tercero llegó el 8 de agosto ante Vélez, con un potente zurdazo que selló el empate 1-1 en cancha de Huracán. En ese mismo partido, Ascacíbar estuvo cerca del doblete con un cabezazo en el travesaño.

El cuarto grito llegó el 11 de agosto, en la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana. En el estadio Tomás A. Ducó, Santiago Ascacíbar conectó una volea tras un centro de Sebastián Villa para igualar transitoriamente el partido ante Deportivo Recoleta; Boca ganó 3-1.

El dilema táctico de Arruabarrena

La consolidación de Santiago Ascacíbar en el círculo central lo afianza como un indiscutido para el cuerpo técnico, en una estructura que comparte con Leandro Paredes y Milton Delgado. Su eficacia goleadora llegó justo cuando la dirigencia ya había apuntado a sumar un delantero puro para resolver la falta de contundencia.

Enner Valencia ya se sumó al plantel a la espera de adquirir ritmo físico. Resta por saber cómo adaptará Arruabarrena el funcionamiento colectivo una vez que el atacante ecuatoriano comience a sumar minutos y de qué manera convivirá con el presente furioso de un Ascacíbar que, al menos por ahora, se vistió de goleador para curar los males de Boca.