(BUENOS AIRES).- “Julián Álvarez o nadie.” Barcelona definió así su postura y decidió no incorporar otro delantero si no consigue concretar el fichaje de Julián Álvarez. El Atlético de Madrid mantiene su negativa a negociar la salida del delantero, mientras el mercado de pases de España se acerca al cierre del 2 de septiembre. La definición deja al club catalán jugado a una sola carta en el tramo final de la operación.
Julián Álvarez manifestó su deseo de abandonar el Atlético de Madrid y tiene al conjunto catalán como destino preferido. Su principal objetivo es ponerse la camiseta del Barcelona, una decisión que convirtió al delantero argentino en el centro de la negociación. El Atlético, sin embargo, sostiene que debe continuar en Madrid y hasta el momento se negó a negociar su salida. La diferencia entre la postura del jugador y la del club madrileño mantiene trabado el pase.
Hansi Flick y los dirigentes del Barcelona consideran que el argentino es el delantero que realmente quieren incorporar. El entrenador y la dirigencia no están dispuestos a cerrar una alternativa solo para cubrir esa posición, aun frente a las dificultades de la negociación. La estrategia implica mantener el plantel actual antes que sumar un atacante que no termine de convencer. Por eso, los esfuerzos del club catalán siguen concentrados en Álvarez durante los últimos días del mercado.
El Barcelona evaluó distintas opciones para reforzar el ataque, pero ninguna lo convenció lo suficiente como para avanzar. Lautaro Martínez y Harry Kane aparecen como operaciones demasiado complejas desde el punto de vista económico. Esos nombres no alteraron la prioridad por Julián ni se convirtieron en alternativas para cerrar la posición. La institución catalana resolvió no avanzar con otro delantero simplemente para cubrir el puesto.
El Atlético de Madrid rechazó una propuesta del Barcelona y también desestimó una oferta de alrededor de 100 millones de euros por Julián Álvarez. La institución madrileña mantiene una valoración muy superior para desprenderse de su principal atacante y no modificó su postura frente al interés catalán. El conflicto deterioró seriamente la relación entre ambos clubes después de las distintas versiones sobre los contactos con el entorno del jugador. La postura del Atlético mantiene frenada la operación.
La presión también recae sobre Julián Álvarez. El delantero recibió silbidos de parte de los hinchas del Atlético en los últimos partidos y su relación con el público se deterioró considerablemente. La tensión se suma a las diferencias con la dirigencia por su deseo de cambiar de club. Barcelona tiene a favor que el propio jugador prioriza llegar al conjunto catalán, un argumento que la dirigencia podría utilizar en un nuevo intento.
La dirigencia del Barcelona todavía podría realizar un último intento antes del cierre del mercado. La operación es complicada, pero el deseo de Julián de jugar en el conjunto catalán puede ser utilizado para intentar destrabar una negociación que permanece frenada. El mercado de pases de España finalizará el 2 de septiembre, fecha que concentra el límite para resolver el futuro del delantero. Si no hay acuerdo, Julián deberá continuar en el equipo de Diego Simeone.
