(BUENOS AIRES).- “No te pueden hacer dos goles de lateral”, dijo Rodolfo Arruabarrena al término del empate de Boca ante Newell’s en Rosario. La frase reflejó la bronca del entrenador xeneize por los groseros descuidos defensivos que otra vez le costaron puntos a su equipo.
El partido había arrancado con un Boca intenso y punzante en ataque, mostrando su mejor cara. Pero la desconcentración en dos saques laterales derivó en los goles de Newell’s, algo que Arruabarrena consideró inadmisible.
Para el Vasco, la causa de los errores está más en la cabeza que en la pizarra. No es la primera vez que lo plantea: tras la clasificación ante O’Higgins por la Copa Sudamericana, ya había reclamado más presión y un bloque más compacto. Ahora, la repetición de estos descuidos encendió las alarmas.
El entrenador viene insistiendo desde hace varios partidos con la necesidad de corregir detalles. Boca cuenta con jugadores de experiencia y jerarquía, pero el cuerpo técnico entiende que las distracciones defensivas están costando demasiado caro y que en una competencia donde los márgenes son mínimos, una desconcentración puede significar perder puntos importantes.
Aunque evitó las acusaciones individuales, Arruabarrena asumió la responsabilidad colectiva y remarcó que todos deben estar a la altura de la exigencia. La raíz del problema, según su análisis, no es táctica: pasa por la concentración y la atención en los detalles durante todo el partido.
La bronca crece porque estos errores se están volviendo una mala costumbre. Newell’s supo aprovechar las distracciones para convertir sus goles, mientras que Boca, que había mostrado pasajes de buen fútbol, se quedó sin poder sostener su mejor versión durante los 90 minutos. El equipo tuvo momentos donde exhibió una idea clara y logró generar peligro, pero volvió a dejar puntos en el camino por situaciones que el cuerpo técnico considera evitables.
Boca encara una etapa decisiva con la Copa Sudamericana y el torneo local, y el cuerpo técnico ya planifica ajustes puntuales en defensa, presión y coordinación entre líneas. La idea es que los detalles que hoy cuestan puntos no se repitan cuando los partidos no den margen para el error.
Arruabarrena sabe que Boca afrontará una etapa decisiva de la temporada y que no puede permitirse seguir regalando ventajas. La exigencia será máxima, sobre todo ante rivales que aprovechan cualquier oportunidad.
El mensaje fue directo. “No te pueden hacer dos goles de lateral” no es solo una frase para el título de una nota: es el retrato de un equipo que tiene calidad pero debe mejorar su temple defensivo si quiere pelear por los objetivos importantes. La respuesta, ahora, tendrá que aparecer en la cancha.
