(BUENOS AIRES).- “No estoy contento. Contentos por haber pasado pero no por la actuación”, disparó Rodolfo Arruabarrena tras la agónica clasificación de Boca a los octavos de final de la Copa Sudamericana. El Xeneize cayó 1 a 0 contra O’Higgins en Chile, pero avanzó de ronda por penales y con más angustia que fútbol.
Lejos de cualquier festejo, Rodolfo Arruabarrena fue demoledor con el rendimiento de sus dirigidos. “Teníamos que pasar, no me ha gustado la manera. (…) El rival fue superior. Somos autocríticos y, de esta manera, serán pocas las victorias que podamos conseguir”, señaló el Vasco en conferencia de prensa.
El entrenador enumeró las fallas colectivas que casi dejan al equipo afuera del certamen continental. “Fuimos imprecisos, erráticos, faltó animarnos a jugar. Si bien el rival no tuvo situaciones tan claras, nos han complicado y dominado”, explicó. Y aunque rescató la reacción anímica durante la definición, Rodolfo Arruabarrena advirtió: “De esta manera nos va a costar mucho”.
La autocrítica de Paredes
Leandro Paredes, uno de los referentes del plantel, coincidió con el diagnóstico puertas adentro y elevó la vara de la exigencia. “Hay que levantar el nivel; no estamos conformes. No estamos conformes con la prestación que hicimos porque queríamos hacer lo que habíamos planeado, pero no pudimos hacerlo. La idea del entrenador es muy clara”, afirmó el mediocampista.
Más allá de lo futbolístico, Rodolfo Arruabarrena también apuntó al costado mental y a la obligación que impone el club. “Hay una cuestión anímica. Hay una cuestión de rebeldía, tenemos que salir de esa situación porque la historia del club y la camiseta nos la impone, estamos obligados”, remarcó.
Pasada la zozobra en Rancagua, Boca ya conoce su siguiente parada en el continente. El rival será Recoleta de Paraguay; la ida de los octavos de final se disputará en La Bombonera durante la semana del 12 de agosto, y la vuelta se definirá una semana después en Asunción.
Con poco más de un mes y medio al frente del plantel, el técnico admitió que falta rodaje y pidió tiempo para trabajar. “Llevamos un mes y medio, necesitamos más trabajo, necesitamos mejorar mucho”, cerró Rodolfo Arruabarrena. La clasificación dejó más gestos adustos que sonrisas en la Ribera.
