(BUENOS AIRES).- Boca busca acelerar la venta de Exequiel Zeballos y ya tiene en carpeta a un reemplazante de peso, aunque la operación asoma con más obstáculos que certezas. La dirigencia que encabeza Juan Román Riquelme apunta a Jáminton Campaz, el atacante colombiano de Rosario Central, pero sacarlo del club de Arroyito no será sencillo.
El vicepresidente xeneize mueve fichas para cubrir el extremo con un futbolista de características similares a las de Zeballos: desequilibrio en el uno contra uno, gol y asistencias en el último tercio. Campaz reúne ese perfil y su nombre volvió a la agenda de Boca después de haber sido sondeado en mercados anteriores.
El interés del club de la Ribera no es nuevo. Riquelme lo sigue de cerca y su posible arribo volvió a considerarse en las últimas horas, aunque el propio vicepresidente sabe que la negociación será compleja. Central lo considera una pieza clave y además disputa la Copa Libertadores, dos factores que endurecen cualquier intento de transferencia.
El colombiano llegó a Central a comienzos de 2023 y desde entonces suma 135 partidos oficiales, con 21 goles y 17 asistencias. Esos números lo transformaron en una pieza intocable para el cuerpo técnico canalla, y su presente vuelve a ubicarlo como el principal candidato a ocupar el lugar de Zeballos.
Un mercado complejo
El problema para Boca es claro. Campaz tiene contrato con Rosario Central hasta el 31 de diciembre de 2026, por lo que cualquier negociación debe pasar sí o sí por la institución rosarina si el Xeneize pretende incorporarlo ya. A la resistencia de Central se suma el costo de la operación: según el sitio especializado Transfermarkt, el valor de mercado de Campaz ronda los 5.500.000 euros, una cifra que marca el piso de una eventual negociación.
Riquelme define los pasos a seguir con Zeballos mientras el colombiano permanece firme en un club que no está dispuesto a desprenderse con facilidad de una de sus figuras. La dirigencia pretende un futbolista con capacidad de desequilibrio, y Campaz, con una temporada de muy buen nivel a cuestas, aparece como la alternativa más firme en la agenda xeneize.
El mercado de pases de Boca se planifica con el foco en reforzar el plantel, y la posible partida de Zeballos obliga a moverse rápido. Sin embargo, la operación por el atacante colombiano se perfila compleja incluso antes de arrancar: el Canalla no piensa regalar a nadie y el contrato vigente hasta fines de 2026 le da a Central todas las herramientas para negociar desde una posición de fuerza.
