(BUENOS AIRES).- Boca, River, Racing, Independiente y San Lorenzo viven un presente irregular en el Torneo Clausura 2026, con rendimientos que generan más dudas que certezas y un nivel general que está lejos del esperado. El arranque del campeonato expuso debilidades profundas en casi todos ellos y el único que logró corregir mínimamente el rumbo es Boca, aunque sin terminar de despegar.
Ninguno de los cinco logró consolidarse como candidato claro y todos arrastran problemas futbolísticos que impactan directamente en sus resultados. La jerarquía histórica que supieron exhibir en la escena local y continental hoy no alcanza para imponer condiciones, y el torneo se volvió un terreno parejo donde los errores se pagan caro.
River es el caso más agudo de la crisis. Atraviesa una racha muy negativa, con derrotas consecutivas que lo alejan de los puestos de protagonismo y profundizan la crisis deportiva. El equipo no encuentra respuestas y la sucesión de traspiés encendió todas las alarmas en Núñez.
Boca, en cambio, mostró cierta mejoría con el correr de los partidos luego de un comienzo irregular. Sin embargo, todavía busca estabilidad en su funcionamiento y en la última fecha apenas pudo empatar ante Vélez, un resultado que reflejó que aún está lejos de su mejor versión. El equipo de la Ribera es, dentro de la fragilidad general, el que menos oscila, pero no consigue afirmarse.
Racing viene de un semestre complicado que incluyó frustraciones internacionales y un rendimiento por debajo de lo esperado, lo que generó un clima de incertidumbre alrededor del equipo. La Academia necesita cortar cuanto antes esa inercia para no desengancharse definitivamente de la pelea.
Independiente y San Lorenzo alternan buenas y malas actuaciones sin lograr la continuidad que los posicione como candidatos firmes. El Rojo sigue mostrando altibajos que no terminan de consolidar un proyecto competitivo, mientras que el Ciclón continúa lejos del nivel que supo mostrar en otras etapas y necesita sumar puntos con urgencia.
La consecuencia directa de este presente es un campeonato completamente abierto. Equipos que no forman parte del grupo de los cinco grandes están aprovechando el contexto para ganar protagonismo y meterse en la pelea por los primeros puestos. La irregularidad colectiva también impacta en la tabla anual, clave para la clasificación a las copas internacionales de 2027.
El Clausura 2026 se perfila como uno de los torneos más impredecibles de los últimos años. La falta de resultados positivos sostenidos complica las aspiraciones de todos ellos de cara a la próxima temporada y los obliga a reaccionar rápido. Por ahora, la realidad es clara: los cinco grandes están en deuda y deberán corregir el rumbo si no quieren que la temporada se les escape definitivamente.
