(BUENOS AIRES).- “Es una negociación trabada que solo dos personas pueden destrabar: del lado de Boca, Riquelme. Del lado de Tigre, Sergio Massa”. Así graficó el periodista Augusto César el momento de la negociación entre el Xeneize y el Matador por el centrodelantero David Romero. La operación por el goleador, máxima prioridad del club en este mercado, se encuentra estancada por las fuertes diferencias económicas que mantienen ambas dirigencias.
El vínculo entre Juan Román Riquelme y Sergio Massa es histórico: ambos son oriundos de Don Torcuato y construyeron una muy buena relación a lo largo de los años. Sin embargo, la dirigencia de Tigre, encabezada por Massa, elevó sus pretensiones al límite de lo que Boca está dispuesto a pagar, buscando sacar el mayor rédito posible por su figura. A contramano de la esperanza, Augusto César explicó que “con David Romero no son optimistas, porque hay diferencias con el dinero”.
Para complicar aún más el panorama, el futbolista maneja otros sondeos del exterior. “Romero tiene una oferta de Emiratos Árabes, pero no es el mercado que quieren. Sí hay una oferta de Sevilla que corre con ventaja, también otra de Italia que compite con Boca”, detalló el mismo cronista. Pese a la competencia europea, desde Victoria también quieren mantener un porcentaje del pase a futuro: “En Tigre también quieren ser socios con Boca para una venta a futuro”, agregó.
El último pedido concreto que dejó trascender la dirigencia de Tigre marca la enorme distancia entre las partes. Emiliano Raddi precisó la exigencia del Matador: “5 millones de dólares, 50% del pase de Jabes Saralegui, 25% de una futura venta de Romero y el préstamo de Zenón y Rey Domenech”. Para que el pase no se caiga definitivamente, Augusto César estimó que Boca debería acercarse a una cifra total de 12 millones de dólares sumando dinero, la cesión de futbolistas, el porcentaje del pase de Saralegui y una deuda que el club de Victoria mantiene con la institución de La Ribera. “Tigre hace valer su jugador, hay que ver si Boca está de acuerdo en desembolsar eso”, sintetizó Raddi.
Las alternativas que mira Boca
Con el carril por Romero casi descartado en esas condiciones, el Consejo de Fútbol empezó a atender otras urgencias. Las lesiones de Adam Bareiro y Milton Giménez dejaron a Rodolfo Arruabarrena sin nueve de área, por lo que el Xeneize también sondeó a Luciano Gondou y Lucas Passerini. Sin embargo, ninguna de esas gestiones prosperó por la misma razón: Riquelme no estaba dispuesto a desembolsar los 12 millones de dólares que pretendía el CSKA Moscú por el pase de Gondou, ni los 5 millones que pedía Belgrano de Córdoba para liberar a Passerini, tras haber ofertado inicialmente solo 3. Emiliano Raddi analizó: “Las otras opciones son Gondou y Passerini. Hay muy buena relación entre las dirigencias de Boca y Tigre, han tenido buenas negociaciones para ambos clubes. Creo que en estas condiciones no se hace el pase, no lo doy como caído. Boca empieza a ver otras alternativas porque de este lado no avanza”.
El mercado le impone un freno adicional a las ilusiones xeneizes. Para poder sumar un refuerzo, Boca necesita ceder primero un jugador al exterior, por lo que recién después del fin de semana podría haber novedades concretas. “Puede haber un capítulo más. Lo del 9 puede llevar un tiempo más para ver si se puede resolver”, admitió Augusto César.
