(BUENOS AIRES).- “Debutar en la 1ra de Boca en el club que soy hincha, donde hice inferiores es una sensación única”, dijo Facundo “Jagger” Herrera. Con ese estreno, Boca concretó el debut de Herrera en Primera y el juvenil cumplió el sueño de jugar en el club del que es hincha. El defensor hizo todas las inferiores en la institución y llegó al plantel profesional después de completar ese recorrido formativo.
Rodolfo Arruabarrena venía siguiendo de cerca el crecimiento de Herrera en Reserva, donde el juvenil se había destacado. El cuerpo técnico de Primera terminó por darle una oportunidad en el plantel profesional, una decisión que conectó su rendimiento en la categoría con el estreno en la máxima división. La convocatoria para el partido ante Deportivo Riestra fue el paso previo que lo ubicó entre los concentrados y lo convirtió en una de las grandes novedades.
El plantel recibió al juvenil desde el primer momento y lo acompañó en su llegada al grupo profesional. “Todos me felicitaron, me recibieron muy bien desde el primer minuto”, contó el defensor. La bienvenida fue uno de los aspectos que Herrera destacó después de una jornada marcada por el estreno con la camiseta que siempre quiso vestir.
Rodolfo Arruabarrena también ocupó un lugar central en la previa del debut. Antes de que Herrera saltara al campo de juego, el entrenador le transmitió una indicación concreta: “El Vasco me dijo que esté tranquilo y que la disfrute”, contó el juvenil. La frase acompañó el momento en que el defensor dejó atrás su etapa en las inferiores y se presentó por primera vez en la Primera de Boca.
Herrera había conseguido destacarse en la Reserva de Boca y fue parte del equipo que logró títulos en esa categoría. En una de esas consagraciones tuvo un papel importante al convertir el penal decisivo ante Gimnasia de La Plata. Ese rendimiento le permitió quedar en el radar del cuerpo técnico y acercarse al plantel profesional.
El apodo “Jagger” surgió por su parecido físico con Mick Jagger. El estreno del defensor también representa una señal positiva para las inferiores de Boca, en una camada de juveniles que busca abrirse camino en un plantel competitivo y con futbolistas de experiencia. La decisión de incluirlo entre los concentrados mostró que el trabajo en Reserva podía convertirse en una oportunidad concreta para llegar a Primera.
Facundo Herrera reservó para su familia uno de los recuerdos más importantes de la jornada. “Mi camiseta es para mi familia”, contó emocionado. La prenda quedó como símbolo del esfuerzo realizado desde las inferiores y del acompañamiento recibido durante ese recorrido. El próximo desafío será sostener su crecimiento, aprovechar las oportunidades que le entregue Arruabarrena y demostrar que puede convertirse en una alternativa para el plantel profesional.
