(BUENOS AIRES).- Boca eliminará el filtro que condiciona el acceso de los socios activos a la popular y se prepara para inaugurar una nueva etapa en el ingreso a las tribunas de La Bombonera. El primer partido con el nuevo sistema está previsto para el 29 de agosto, cuando el equipo reciba a Lanús por el Torneo Clausura.
Actualmente, el club exige a los socios activos haber asistido al menos al 70% de los partidos de local durante los últimos 12 meses para poder entrar a la popular. Los socios del interior del país, por la distancia, tienen un requisito menor: un 50% de asistencia en el mismo período.
El encuentro ante el Granate marcará el estreno de la medida: el filtro no se reiniciará, sino que dejará de emplearse directamente. Si por alguna razón el cambio no llegara a aplicarse en esa fecha, se implementará en el partido siguiente. La decisión abarca tanto a los socios del Área Metropolitana de Buenos Aires como a los del interior, que hasta ahora debían acreditar ese piso de presencias para acceder a las localidades populares.
Con esta medida, la dirigencia que encabeza Juan Román Riquelme busca ampliar las opciones para que todos los socios de Boca puedan asistir a la cancha, eliminando una barrera que muchos consideraban demasiado restrictiva. La eliminación del filtro era un reclamo recurrente entre los hinchas que, por distintos motivos, no lograban cumplir con el porcentaje de asistencia exigido y quedaban marginados de las populares.
Cambios en el sistema de abonos a platea
En paralelo, Boca analiza modificar el reglamento de los abonos a las plateas. Hasta ahora, los abonados pagan el año completo y tienen la libertad de usar su credencial o cedérsela a cualquier persona sin restricciones.
La intención es reemplazar ese esquema por un sistema de transferencias controladas: cada abonado deberá armar una lista con una cantidad limitada de nombres —que como mínimo tendrán que ser socios adherentes— a quienes podrá ceder su butaca por un partido. La medida apunta a desalentar el alquiler de abonos, una práctica extendida que la dirigencia quiere combatir, y a permitir que cuando una platea no se utilice el club ofrezca un abono solidario para que otro socio la ocupe.
La combinación de ambas medidas —la eliminación del filtro en las populares y la restricción del traspaso libre en las plateas— reconfigura por completo la política de acceso a La Bombonera. El objetivo declarado de Boca es democratizar la asistencia al estadio para todos sus socios, garantizando que las butacas vacías puedan ser aprovechadas por otros hinchas y que el acceso a las tribunas populares deje de depender de un criterio de asistencia que, en los hechos, funcionaba como una barrera de ingreso.
