(BUENOS AIRES).- Boca tiene una nueva preocupación en el mercado europeo: Leonel Flores, la joya de 19 años que se ganó un lugar en el equipo de Rodolfo Arruabarrena, ya está en el radar del Manchester City y del Chelsea. Ninguno de los dos clubes presentó una oferta formal, pero el seguimiento sobre el atacante creció después de su irrupción en Primera División.
Flores aprovechó las oportunidades que recibió y pasó de ser una promesa de las divisiones inferiores a convertirse en una pieza importante del primer equipo de Boca. El Manchester City ya lo tenía bajo seguimiento y ahora se sumó el Chelsea, que observa de cerca su evolución y lo tendría en su radar.
Ninguno de los dos clubes ingleses formalizó una propuesta por ahora. El seguimiento podría intensificarse si Flores mantiene el nivel que mostró durante sus primeras presentaciones en Primera. En Boca no existe intención de desprenderse del juvenil en el corto plazo, porque Arruabarrena lo considera una alternativa importante y el futbolista se convirtió rápidamente en uno de los nombres que más ilusión generan entre los hinchas.
Durante su etapa en la Reserva, Flores fue una de las principales figuras y acumuló 19 goles y cinco asistencias en 51 partidos oficiales. Esa capacidad goleadora se trasladó al plantel profesional, donde lleva dos tantos en ocho encuentros y comenzó a ganarse un lugar dentro de la estructura del equipo.
El respaldo de los referentes
Leandro Paredes, capitán de Boca y uno de los futbolistas de mayor jerarquía del plantel, ya había hablado muy bien del juvenil cuando todavía jugaba en la Reserva. Después de un triunfo ante River en abril, el mediocampista lo mencionó especialmente y destacó sus condiciones. Apenas unos meses después, Flores pasó a ser una de las caras jóvenes del plantel profesional.
El futbolista tiene contrato con Boca hasta diciembre de 2029, un dato que le da margen al club para negociar ante cualquier interés del exterior. Distintas informaciones recientes sitúan su cláusula de salida en 13 millones de euros, aunque una oferta formal podría abrir otro escenario si la dirigencia considera que el valor del jugador aumentó después de su rápida irrupción.
La otra joya que también miran desde Europa
La aparición del Chelsea cambia todavía más el escenario para Juan Román Riquelme y la dirigencia. Que dos instituciones de semejante peso estén pendientes de un jugador que recién da sus primeros pasos profesionales demuestra el impacto que tuvo su irrupción.
La preocupación de Boca no pasa únicamente por Flores: Tomás Aranda, otro de los juveniles que se consolidó con Arruabarrena, también despertó interés de clubes europeos. Por ahora, en el club pretenden disfrutar de sus actuaciones y mantenerlos dentro del plantel, pero el seguimiento del Manchester City y del Chelsea obliga a mirar con especial atención el futuro del atacante.
Boca deberá estar atento a cualquier movimiento que pueda producirse durante el mercado, especialmente si alguno de los clubes ingleses decide transformar el seguimiento en una propuesta concreta.
