(BUENOS AIRES).- Boca afrontará partidos aproximadamente cada 72 horas hasta el fin de semana del 20 de septiembre, después de avanzar a los cuartos de final de la Copa Sudamericana. El equipo de Rodolfo Arruabarrena superó a Deportivo Recoleta y ahora deberá combinar compromisos del Torneo Clausura, la Copa Argentina y la competencia continental. La exigencia comenzará de inmediato y dejará poco margen para recuperar energías entre un encuentro y otro.
Racing, Lanús, Vélez, Gimnasia de Mendoza, San Pablo, Central Córdoba y San Lorenzo forman parte del recorrido inmediato, con San Pablo previsto nuevamente más adelante. La lista reúne partidos del ámbito local y cruces de eliminación directa, una combinación que aumentará la exigencia sobre el plantel. Boca deberá atravesar esa serie mientras el calendario del Clausura concentra una gran cantidad de jornadas en pocas semanas.
El Torneo Clausura será uno de los frentes que más comprimirá la agenda. Los compromisos locales se intercalarán con los partidos de la Copa Argentina y la Copa Sudamericana, sin una pausa extensa entre cada presentación. La sucesión obligará a sostener el rendimiento en distintos escenarios y pondrá a prueba la profundidad del plantel, especialmente cuando se acumulen los viajes y los cruces decisivos.
San Pablo será el rival de Boca en los cuartos de final de la Copa Sudamericana. La serie contra el equipo brasileño obligará a realizar un nuevo viaje internacional y podría incluir dos partidos en un período corto. Entre ambos encuentros, el conjunto de Arruabarrena deberá continuar compitiendo en el ámbito local, una situación que aumentará el desgaste y reducirá el tiempo disponible para la recuperación.
Rodolfo Arruabarrena tendrá que administrar las rotaciones para evitar que sus futbolistas lleguen sobrecargados a los partidos de mayor importancia. El entrenador deberá equilibrar la presencia de los mejores en los compromisos determinantes con la necesidad de preservar al plantel durante la seguidilla. Las lesiones ya fueron un problema para Boca durante las últimas semanas, por lo que el manejo de las cargas tendrá un lugar central en la planificación.
La Copa Argentina puede agregar otro partido a una agenda que ya está definida hasta el fin de semana del 20 de septiembre. Después de ese período está prevista una fecha FIFA, aunque Boca podría tener que disputar un encuentro del certamen si avanza frente a Vélez. En ese caso, el rival sería Racing y el calendario seguiría cargándose en una etapa con varios partidos acumulados.
La Copa Sudamericana también puede extender la temporada internacional de Boca. Si supera a San Pablo, disputará las semifinales durante las semanas del 13 y el 20 de octubre. Para llegar a esa instancia, el equipo deberá atravesar primero una seguidilla con partidos cada tres días aproximadamente, viajes y cruces de eliminación directa; el próximo tramo definirá cuánto puede sostener su rendimiento en cada competencia.
