(BUENOS AIRES).- “La diferencia de dos es remontable”, sostuvo Jorge González, entrenador de Recoleta, que buscará revertir ante Boca el 3-1 de la ida en la revancha de los octavos de final de la Copa Sudamericana. La definición se jugará en Asunción y el DT entiende que su equipo tiene la madurez necesaria para intentar una remontada histórica, pese a la desventaja con la que llega al partido decisivo.
Jorge González fundamentó su confianza en el rendimiento de Recoleta durante el primer encuentro. “Sabemos que once contra once ganábamos 1-0 y creamos ocasiones que no pudimos aprovechar”, explicó el entrenador, al referirse al tramo en el que ambos equipos estuvieron con once futbolistas. Para González, esas situaciones demostraron que el conjunto paraguayo tiene argumentos para incomodar a Boca y generar peligro si consigue repetir su mejor versión.
La serie le exige a Recoleta una victoria amplia para avanzar. El equipo necesita ganar por dos goles para llevar la definición a los penales, mientras que un triunfo por tres o más le permitirá pasar directamente a los cuartos de final. González pretende que sus jugadores afronten esa obligación con la cabeza fría, mantengan el orden y no salgan desesperados a atacar durante los 90 minutos.
La preparación para una eventual definición
El cuerpo técnico de Recoleta ya trabaja sobre el escenario de los penales. La práctica específica comenzó el día siguiente al partido de ida, con la mira puesta en un eventual desempate si el conjunto paraguayo logra igualar la diferencia de dos goles. “Los chicos ya vienen practicando desde el día siguiente al partido”, reveló González, quien busca que sus dirigidos lleguen preparados para cualquiera de las alternativas que pueda presentar la revancha.
La experiencia internacional también sostiene el optimismo del entrenador. Recoleta atraviesa una campaña histórica, ya afrontó escenarios adversos durante la competencia y superó una fase de grupos en la que terminó por encima de Santos. Ese recorrido, según la mirada de González, le dio al plantel herramientas para manejar la presión de un compromiso decisivo y afrontar con madurez la posibilidad de una remontada ante Boca.
La presencia de hinchas en Asunción será otro de los factores de la revancha. Boca contará con una presencia multitudinaria de simpatizantes, pero González aseguró que Recoleta está acostumbrado a jugar con público visitante. El técnico considera que un estadio lleno puede convertirse en una motivación adicional para sus futbolistas, en lugar de representar únicamente una presión para el equipo paraguayo.
Jorge González resumió la expectativa de Recoleta para un partido en el que Boca llega con ventaja y como favorito. “Esperamos estar a la altura del compromiso y poder tener un buen juego para poder pasar de fase”, señaló el entrenador. La serie se definirá en Asunción y el conjunto paraguayo intentará transformar su confianza en una victoria que le permita alcanzar los ocho mejores de la Copa Sudamericana.
