(BUENOS AIRES).- Boca se prepara para cerrar una nueva incorporación en los próximos días y cambió el rumbo que parecía tener el mercado de pases. La operación podría quedar definida antes de que termine la próxima semana, aunque todavía no se conoce quién será el elegido ni en qué posición llegará.
La reunión entre Rodolfo Arruabarrena y Juan Román Riquelme en Asunción originó la decisión de avanzar por un refuerzo. El encuentro se produjo durante la estadía del plantel por la Copa Sudamericana. Allí, el entrenador le transmitió al presidente que el equipo todavía necesita incorporar futbolistas para terminar de completar el plantel.
Rodolfo Arruabarrena planteó la necesidad de sumar un jugador por línea, de acuerdo con lo que contó el periodista Seba Infanzón. La búsqueda no estará orientada a incorporar nombres de manera apresurada, sino a detectar los sectores en los que realmente hacen falta alternativas. La dirigencia deberá encontrar futbolistas disponibles y con condiciones para transformarse en soluciones concretas.
El criterio del entrenador será evitar incorporaciones que no tengan una utilidad deportiva definida. Arruabarrena pretende que cada jugador pueda estar disponible cuando el equipo lo necesite y que compita por un lugar dentro de la formación. La prioridad será elevar el nivel del plantel, no solamente aumentar la cantidad de profesionales.
La agenda de Boca incluye la continuidad de la Copa Sudamericana y los compromisos del torneo local. Por eso, la búsqueda estará concentrada en posiciones puntuales y en futbolistas que puedan convertirse en alternativas concretas para el equipo. El cuerpo técnico no quiere sumar jugadores que queden relegados o que no representen una solución.
Santiago Núñez, defensor de Estudiantes, apareció en las últimas horas entre las opciones que analiza Boca para reforzar la última línea. Su nombre todavía forma parte de una lista de alternativas y no implica que la negociación esté definida.
Juan Román Riquelme y el Consejo de Fútbol deberán acelerar las gestiones después de la charla con Arruabarrena. La salida de Marcelo Weigandt rumbo a Liga de Quito puede favorecer los planes del club porque libera un cupo para incorporar. Juan Barinaga, además, podría dejar la institución a préstamo. La dirigencia entiende que todavía hay margen para mejorar el equipo y que, si surge un futbolista adecuado, Boca avanzará; si no, no incorporará solamente para completar una lista. La intención es cerrar el nuevo refuerzo dentro de una semana, mientras todavía resta definir tanto el nombre como la posición.
