(BUENOS AIRES).- Milton Giménez perdió terreno en la consideración de Rodolfo Arruabarrena y Boca ya evalúa una salida a préstamo para el delantero. Gimnasia de La Plata es el principal interesado en incorporarlo, aunque todavía no inició una negociación concreta con la institución de la Ribera.
Giménez llegó a Boca en julio de 2024 procedente de Banfield, en una operación en la que el Xeneize adquirió el 100 por ciento de los derechos económicos del atacante. Con 69 partidos oficiales, 21 goles y tres asistencias, supo ser una alternativa habitual en el ataque, pero el cambio de entrenador modificó su panorama.
El delantero «perdió terreno en la consideración del entrenador y es seguido por Gimnasia de La Plata», según se desprende de la información que rodea al plantel. La intención del Lobo es solicitar una cesión con opción de compra, aunque el interés se encuentra en una etapa inicial y no hubo avances formales.
Fuentes cercanas a la negociación indicaron que «por el momento no existe una negociación concreta entre las partes». Ante la falta de garantías de continuidad bajo el mando de Arruabarrena, el préstamo aparece como una vía para que Giménez sume minutos en otro equipo y, al mismo tiempo, Boca libere un cupo en el plantel.
El contrato del delantero con Boca se extiende hasta el 31 de diciembre de 2027, lo que obliga a que cualquier préstamo o transferencia sea acordado con la dirigencia. Su salida, de concretarse, le daría al conjunto azul y oro la posibilidad de incorporar un jugador más antes del cierre del mercado.
Arruabarrena pretende reforzar la defensa con un marcador central y la partida de Giménez facilitaría el margen para buscar ese refuerzo. La dirigencia trabaja para completar el plantel y una nueva salida podría habilitar el espacio necesario para concretar otra incorporación.
Giménez, que se destacó en Banfield antes de llegar a Boca, disputó 69 partidos oficiales con la camiseta azul y oro desde su arribo. Convirtió 21 goles y aportó tres asistencias, números que reflejan su capacidad ofensiva aunque no le alcanzaron para consolidarse con Arruabarrena.
El cuerpo técnico prioriza otras opciones en el ataque y el jugador pasó a correr desde atrás en la consideración. La dirigencia de Boca deberá analizar si le conviene mantenerlo como variante o aceptar una salida que, además de darle minutos al futbolista, le abriría al club la posibilidad de realizar un último movimiento en el mercado de pases.
Por ahora, Gimnasia aparece como la alternativa más concreta para el futuro del atacante, pero la operación todavía no está cerrada. La definición podría llegar en los próximos días, antes de que se agote el plazo para incorporar.
