(BUENOS AIRES).- “Como tenía miedo, las hice chiquititas”, recordó Claudia Villafañe en La cocina rebelde, el programa de Canal Trece donde reveló la receta de la pastafrola que le preparaba a Diego Maradona. La versión, adaptada junto a la nutricionista Romina Pereiro (MN 7722), mantiene el sabor clásico pero con un perfil mucho más saludable.
La historia arrancó con un pedido de Gianinna Maradona. “Pero aparte fue un llamado que me hizo Gianinna porque se la quería llevar al padre. Y yo digo ‘¿a quién llamo?’ Llamo a Romi y ella me dice los ingredientes”, contó Villafañe. Pereiro confesó que sintió la presión del desafío: “Cuando ella me la pidió, me había dado miedo porque yo me dije ‘qué responsabilidad’, mirá si a Diego no le gusta”.
Los cambios apuntaron a reemplazar la manteca por aceite, la harina refinada por una mezcla con harina integral y almidón de maíz, y el azúcar común por miel y azúcar mascabo. “Entonces elegimos algunos ingredientes. Por ejemplo, harina refinada. Le sacamos un poco y le agregamos harina integral, manteca por aceite, grasa saturada por grasa más saludable”, explicó Pereiro mientras Jimena Monteverde, conductora del ciclo, iba anotando las cantidades.
Ingredientes para la pastafrola saludable
50 cm³ de aceite
50 g de miel
3 cucharadas de azúcar mascabo
2 huevos
50 cm³ de leche descremada
Esencia de vainilla a gusto
Ralladura de medio limón
240 g de harina 0000
100 g de harina integral
60 g de almidón de maíz
1 cucharadita de polvo para hornear
400 a 500 g de dulce de batata (o membrillo) para el relleno
Para empezar, mezclá los líquidos: aceite, miel, azúcar mascabo, los huevos, la esencia, la ralladura y la leche descremada. Aparte tamizá juntas las dos harinas, el almidón y el polvo de hornear, e incorporalos de a poco a la preparación líquida. La clave es unir apenas hasta formar un bollo blando, sin amasar de más, porque esta masa con aceite no lleva el clásico arenado y un exceso de trabajo la dejaría dura.
Una vez lista, envolvela en film y llevala a la heladera por 30 minutos. Al tener aceite y miel, el frío es clave para que tome consistencia y puedas estirarla sin que se rompa. Después, sobre una mesada apenas enharinada o entre dos separadores, estirá dos tercios de la masa y forrá una tartera de 22 a 24 cm previamente pintada con aceite.
Arriba va el dulce de batata pisado con un tenedor y un chorrito de agua caliente, para que quede bien cremoso. Con el resto de la masa cortá tiras de un centímetro de ancho y armá el clásico enrejado en forma de rombos. Horneá a 180 °C durante 30 a 35 minutos, hasta que los bordes y las tiritas se vean bien dorados y firmes.
Claudia Villafañe contó entre risas que las hizo bien chiquititas por miedo a que la masa quedara seca, pero no hizo falta: a Diego le encantaron y las comió con mate. Pereiro sumó un último tip: “En caso de que vos te estés cuidando mucho más, podés usar, por ejemplo, el dulce de batata, que es light. En este caso no lo hicimos porque nada es necesario. Pero nos pareció que cambiando el tipo de grasa y el tipo de harina ya estaba bien”. Una receta con historia que vale la pena probar.
