(BUENOS AIRES).- “River está por encima de cualquier nombre”, remarcó Eduardo Coudet al referirse a su situación en el club. Este miércoles, Coudet afronta un partido que puede definir su continuidad cuando River reciba a Independiente Santa Fe en el Monumental, por la vuelta de los octavos de final de la Copa Sudamericana. La serie está igualada 0-0 y el equipo necesita ganar para avanzar a cuartos; una eliminación podría modificar por completo el escenario del entrenador.
River llega al desquite con la obligación de asumir el protagonismo desde el primer minuto. La igualdad sin goles en Bogotá dejó abierta la serie, pero el equipo debe conseguir una victoria para avanzar directamente a los cuartos de final. La clasificación le permitiría ganar oxígeno en una competencia que se transformó en la principal esperanza para rescatar una temporada complicada.
El ciclo de Coudet comenzó con resultados que le dieron cierto respaldo, aunque el funcionamiento nunca terminó de convencer. El inicio del segundo semestre agravó las dudas: River encadenó cinco derrotas consecutivas. La victoria ante Argentinos Juniors cortó la racha, pero después llegaron los empates ante Santa Fe y Vélez; contra este último, el equipo desperdició una ventaja de 2-0.
El empate con Vélez volvió a encender las críticas contra Coudet. River había tenido un gran primer tiempo, pero perdió el control en la segunda mitad y dejó dos puntos en el Monumental. La falta de reacción desde el banco también fue cuestionada, mientras que el entrenador quedó expuesto ante un público que ya había reprobado su nombre cuando apareció por los altoparlantes del estadio.
La derrota ante Tigre llevó a Coudet a poner su puesto a disposición. Después, el entrenador volvió a remarcar que River está por encima de cualquier nombre, una posición que muestra la delicadeza de su escenario aunque la dirigencia todavía respalda su continuidad. Esa defensa institucional no elimina la presión: una eliminación en octavos sería prácticamente determinante para su futuro y podría derivar en su salida, por decisión propia o de la dirigencia.
Los números del ciclo reflejan la distancia entre aquel respaldo inicial y el presente: Coudet dirigió 26 partidos, con 13 victorias, cinco empates y ocho derrotas. River ya quedó eliminado de la Copa Argentina, está lejos de los primeros puestos del Torneo Clausura y necesita mejorar su posición en la tabla anual. Con ese balance, la Sudamericana representa más que seguir en un torneo internacional: es la posibilidad de evitar otro golpe deportivo y sostener uno de los principales objetivos del año.
Independiente Santa Fe llega con el empate sin goles de la ida y con una oportunidad histórica de avanzar. River contará con el respaldo de su público en el Monumental, pero deberá ganar para no quedar eliminado en octavos. La clasificación abriría una nueva etapa para Coudet y le daría una oportunidad de recuperar confianza; la eliminación, en cambio, podría ponerle punto final a su historia como entrenador del Millonario.
