(BUENOS AIRES).- “Ese cuadro que mostró es un rompecabezas que le hizo hacer a mis hijas. Después de seis meses de no ver al padre, llegaron y tuvieron que armar el rompecabezas de la amante. No era una foto del padre con ellas”. La frase la soltó Wanda Nara ni bien regresó a la Argentina y volvió a cargar con dureza contra Mauro Icardi, luego de que el exjugador exhibiera en sus redes un retrato de grandes proporciones junto a la China Suárez.
Según explicó la conductora, la imagen que Mauro Icardi mostró con orgullo en la casa que comparte con su actual pareja no fue un simple regalo. Contó que sus hijas, tras seis meses sin verlo, se encontraron con la obligación de armar un rompecabezas con la foto de la actriz. “Después de seis meses de no ver al padre, mis hijas llegaron y tuvieron que armar el rompecabezas de la amante del papá. No es que era una foto de él con las nenas”, insistió Wanda, visiblemente indignada mientras dialogaba con la prensa.
La crítica al presente del futbolista
Aprovechando su vuelta al país, Wanda Nara no se limitó al episodio del cuadro y lanzó munición pesada contra la actitud general de Mauro Icardi. Señaló que en su cruzada por hacerle daño, él se olvida de que las únicas perjudicadas son las hijas que tienen en común y fue lapidaria sobre su estado emocional: aseguró que el exjugador debería “trabajar muchas cuestiones en terapia”.
Más allá de la durísima revelación, las dimensiones del cuadro exhibido generaron una lógica controversia sobre su ejecución. Por el tamaño de la pieza, es materialmente difícil que dos nenas pudieran armarlo por completo. La hipótesis más probable es que las menores hayan colaborado en algunos sectores como parte de una actividad recreativa junto a su papá y que los adultos hayan completado el resto.
El cruce se da justo en el momento en que Wanda finalmente pudo concretar su regreso con las nenas a la Argentina, un hecho que hasta hace poco permanecía trabado por la conflictiva dinámica familiar. Mientras tanto, la convivencia de Mauro Icardi con la China Suárez sigue alimentando una novela sin capítulos de tregua.
Reacciones divididas
Las declaraciones no tardaron en dividir las aguas entre el público. Un sector se conmovió al imaginar que las chicas pudieran haber sido expuestas a semejante situación. Otro, en cambio, interpretó la denuncia como una exageración y no dudó en tildar a Wanda de resentida y mentirosa.
Lo concreto es que la disputa entre los mediáticos escala cada vez que alguno cruza una nueva línea. Esta vez la polémica se coló en lo que parecía ser una simple postal de enamorados, pero que terminó revelando un nuevo capítulo de una interna familiar que no da señales de calmarse.
