(BUENOS AIRES).- “Se vuelve enseguida si hay acuerdo”, contaron desde el entorno de Ezequiel Chimy Ávila, mientras Boca mantiene abierta la negociación para sumarlo tras el anuncio oficial de Enner Valencia.
Rodolfo Arruabarrena primero pidió un centrodelantero de área, que será Valencia, y después le dio luz verde a la gestión por Ávila. El delantero rosarino de 32 años está instalado en España junto a su familia y aguarda una resolución.
En las últimas horas no hubo nuevos avances, pero la operación no está frenada. La dirigencia xeneize primero quiso cerrar lo de Valencia y ahora avanza con la contratación de Ezequiel Chimy Ávila, ex San Lorenzo.
En los números del contrato hubo un principio de acuerdo, aunque todavía resta terminar de pulir algunos detalles. Boca tiene la decisión de cerrar el fichaje y Ezequiel Chimy Ávila, pese a tener una propuesta de Rosario Central —donde juega su hermano Gastón—, quiere asumir el desafío de ponerse la camiseta azul y oro.
Sus inicios en Boca
Ezequiel Chimy Ávila hizo las divisiones inferiores en el club de la Ribera. Compartió la categoría 1994 con Leandro Paredes y, según su entorno, mantiene un fuerte arraigo. “Tiene sentido de pertenencia, sabe lo que es ese Mundo. Lo conoce y no le pesaría”, contaron desde ese mismo círculo cuando Boca se interesó en su ficha por primera vez en enero, cuando todavía tenía contrato con el Betis.
El Betis rescindió ese vínculo en junio y ahora el jugador está libre, lo que facilita la operación. En el club confían en que las negociaciones llegarán a buen puerto, aunque el Vasco también pidió un defensor central tras el flojo arranque de Nicolás Figal.
Con la voluntad de ambas partes encaminada, las próximas horas podrían ser decisivas para que Ezequiel Chimy Ávila regrese al fútbol argentino.
