(BUENOS AIRES).- “Julián Álvarez: no podés vivir con cara de culo”, sostuvo Toti Pasman al cuestionar la actitud del delantero. La frase apareció después de la reacción de los hinchas en el último partido ante Villarreal, en un escenario que dejó a Julián Álvarez en uno de los momentos más incómodos desde su llegada a Atlético de Madrid. El argentino fue silbado cuando anunciaron su nombre y permaneció en el banco, cabizbajo y visiblemente afectado.
Julián Álvarez manifestó antes de ese partido su deseo de continuar su carrera en Barcelona. Atlético de Madrid no permitió su salida y el intento se frustró. El regreso al club lo ubicó en un escenario completamente diferente al que el delantero estaba acostumbrado, con una tensión evidente entre el futbolista y los hinchas del Colchonero.
Toti Pasman no cuestionó que Julián quisiera jugar en otro club. El interés por Barcelona, planteó, puede entenderse desde lo deportivo y personal. El foco de su crítica quedó en la manera de afrontar el conflicto después de que Atlético de Madrid decidiera no permitir su salida.
Las imágenes que dejó Julián Álvarez durante los últimos días alimentaron el planteo del periodista: el banco de suplentes, la cancha y su salida del campo. Pasman consideró que esta versión no representa al jugador que durante tantos años fue tomado como ejemplo por su profesionalismo, humildad y compromiso. También reclamó que modificara rápidamente su actitud y recuperara la personalidad que lo convirtió en uno de los futbolistas más queridos de la Selección Argentina.
La trayectoria de Julián explica por qué el episodio resulta inusual. Desde sus comienzos en River, pasando por su llegada al Manchester City y posteriormente a Atlético de Madrid, el delantero fue reconocido por su capacidad de trabajo y por mantener un perfil bajo incluso en los momentos de mayor exposición. La imagen construida durante ese recorrido vuelve especialmente llamativa la tensión actual con los hinchas.
Julián Álvarez regresó a la convocatoria ante Villarreal después de haberse perdido el debut liguero. El delantero tuvo que observar desde el banco cómo los aficionados manifestaban su descontento, en un partido marcado por la silbatina que recibió cuando anunciaron su nombre. El episodio dejó una escena poco habitual en un futbolista reconocido históricamente por su comportamiento y lo obligará a convivir con un ambiente hostil en el estadio.
La propuesta de Pasman es que, si Barcelona no pudo concretar su llegada en este mercado, Julián dé vuelta la página y vuelva a concentrarse en Atlético de Madrid. El periodista sostuvo que debería “agachar la cabeza”, pelear por su lugar y rendir al máximo nivel, incluso si el entrenador es una figura tan exigente como Diego Simeone. El vínculo con los hinchas tendrá que reconstruirse dentro de la cancha, con actuaciones que recuperen la confianza y demuestren su compromiso con el club; al menos por ahora, su presente está en Madrid.
