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Paredes, exhausto: ¿cuándo le dará descanso Arruabarrena?

 

El capitán argentino, al límite en la seguidilla xeneize.

 
Leandro Paredes
Leandro Paredes

(BUENOS AIRES).- "En Rosario, en el tramo final del partido, la imagen fue elocuente: se lo vio visiblemente cansado, al punto de dejar de ejecutar los tiros de esquina", describió Ramiro Scandolo en Olé sobre la actuación de Leandro Paredes en el empate contra Newell's. El capitán de Boca acumula dos partidos completos de máxima exigencia y en el club ya enciende una luz de alarma. El desgaste físico del campeón del mundo y la seguidilla de siete partidos en 23 días obligan a una pregunta ineludible: cuándo darle descanso.

Paredes jugó los 90 minutos en la revancha de Copa Sudamericana frente a O'Higgins y repitió el domingo ante Newell's. "Viene de afrontar dos partidos de máxima exigencia, ambos completos", remarcó Scandolo, en una descripción que refleja la fatiga acumulada por el mediocampista, quien en Rosario se mostró visiblemente agotado y resignó hasta los tiros de esquina que ejecutaba durante gran parte del encuentro.

El contexto previo potencia el desgaste de Paredes. Mientras la mayoría del plantel realizó la pretemporada bajo las órdenes de Arruabarrena, el volante estaba disputando el Mundial con la Selección Argentina. "Tampoco tuvo vacaciones reales", se explicó en la misma nota. Apenas contó con un breve descanso de tres días, prácticamente obligado por el propio Vasco, tras regresar de la final ante España y jugar cuatro días más tarde el partido de ida frente a O'Higgins. Sin Paredes, Boca sufrió la goleada ante Riestra, un dato que refleja la dependencia del equipo respecto de su capitán.

El calendario no da respiro. Este miércoles Boca recibe a Estudiantes en el Ducó, el sábado a Vélez por el Torneo Clausura y apenas tres días después será local en la ida de octavos de final ante Recoleta por la Copa Sudamericana. Tres partidos en siete días, con dos competencias en juego y sin margen para resignar puntos ni resultados. Y la exigencia se extiende: el sábado 15 visitará a Platense, el martes 18 a Recoleta por la vuelta del cruce internacional y el domingo 23 irá a Avellaneda para el clásico ante Racing.

"La lógica indica que, tarde o temprano, Arruabarrena tendrá que darle un respiro", planteó Scandolo. No solo por la acumulación de minutos, sino porque el propio Paredes empieza a mostrar señales de fatiga. Elegir el momento, de todas formas, no será sencillo. Las alternativas que se evalúan son preservarlo frente a Estudiantes, hacerlo ante Vélez o recién después de la visita a Paraguay por la revancha de Copa Sudamericana.

"Son decisiones que el cuerpo técnico deberá tomar casi partido a partido, evaluando la respuesta física del mediocampista y la importancia de cada compromiso", se indicó. Paredes es mucho más que un jugador: es el dueño de la pelota, la voz de mando y uno de los principales referentes puertas adentro del plantel, y esa jerarquía hace que sea difícil imaginar un Boca sin él. Pero la necesidad permanente obliga a administrar las cargas para evitar que el físico pase factura en el momento menos indicado.

Lo único que parece claro es que Boca necesita a su capitán en plenitud para atravesar un tramo decisivo de la temporada. Y para eso, más temprano que tarde, también necesitará encontrarle un descanso. El miércoles ante Estudiantes asoma como la primera prueba de fuego para Leandro Paredes.