(BUENOS AIRES).- «Estaba escribiendo al grupo de compañeros y les iba a decir que no esperen mi disculpa, porque eso es de cagón. Yo me hago responsable de esa jugada», dijo Wilfrido Báez, delantero de Deportivo Recoleta, en diálogo con Cardinal Deportivo sobre el codazo a Leonel Flores que terminó en su expulsión en la derrota 3-1 ante Boca Juniors por la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana.
Deportivo Recoleta terminó con nueve futbolistas frente a Boca Juniors y no pudo sostener la ventaja inicial. El equipo argentino se impuso 3-1 en el Palacio Ducó. Báez se fue expulsado antes del entretiempo y su tarjeta roja cambió totalmente el desarrollo del encuentro.
Sobre el cierre de la primera mitad, el árbitro Piero Maza acudió al VAR y expulsó a Báez por un codazo sobre Leonel Flores, que quedó tendido en el césped y se tomó la zona de la mandíbula. En ese momento, Deportivo Recoleta todavía ganaba 1-0 como visitante.
Después del partido, Báez defendió su accionar. «Ni si el FBI me investiga van a encontrar algo, porque soy una persona honesta», aseguró. Sobre el movimiento que terminó en el golpe, explicó: «Por inercia levanté el brazo y agarré al jugador de Boca para hacerme sentir en la marca, y le tomé de la boca. Ya sabía lo que se venía por las cámaras».
Báez reconoció que su expulsión tuvo injerencia en el desarrollo del encuentro. La derrota dejó al conjunto paraguayo con un escenario adverso, después de que Santiago Ascacíbar, Milton Delgado y Leonel Flores dieran vuelta el marcador para Boca.
Báez también contó: «El presidente (Luis Antonio Vidal Velázquez) entró enojado al vestuario. Era un partido para hacer historia y, lastimosamente, por esa jugada de la que me hago responsable, cambió el partido».
El delantero cerró con un mensaje hacia el plantel y la dirigencia: «Hasta ahora no recibí ninguna queja, solo apoyo. Mis compañeros y los dirigentes saben quién soy», concluyó. Deportivo Recoleta quedó con un escenario adverso para la revancha de la serie.
