(BUENOS AIRES).- «Siempre necesité como la aprobación, o la opinión de mi viejo de chiquito. Yo terminaba un partido y le preguntaba a él cualquier cosa», dijo alguna vez Lionel Messi sobre Jorge Messi, su padre y representante, que falleció a los 68 años. La noticia conmocionó al mundo del fútbol y puso otra vez sobre la mesa las reflexiones más íntimas del capitán argentino sobre el hombre que lo guió desde el primer potrero hasta la cima del mundo.
Lionel Messi siempre destacó el rol de Jorge Messi más allá de los contratos. Fue el hombre que golpeó puertas para costear el tratamiento hormonal de su hijo cuando era chico, que cruzó el océano para acompañarlo en la Masía del Barcelona y que se convirtió en su confidente deportivo número uno. También fue el escudo que sufrió en silencio las críticas más feroces e injustas que recibió el rosarino a lo largo de los años.
El sacrificio de su viejo en Rosario quedó grabado para siempre en la memoria del 10. «Yo prácticamente no lo veía y cuando llegaba lo primero que hacía era llevarme a entrenar o acompañarme a un partido», contó. Y sobre aquel tratamiento médico que marcó su futuro, Lionel Messi explicó: «Mi viejo, la empresa donde trabajaba se hacía cargo de una parte [del tratamiento]».
Esa presencia constante se tradujo en una comunicación diaria que se mantuvo hasta el final. «Terminaba un partido y le escribía a él o estamos viendo algún partido y comentamos en la parte deportiva», reveló. La exigencia de Jorge era parte de la formación: Lionel Messi contó que en el Club de la Milanesa su padre pidió que se cambiara la receta porque no lo terminaba de convencer. En la mesa y en el fútbol, no aflojaba.
La mudanza a España a los 13 años puso a prueba a la familia. «Vine con 13 años… costó un poquito estar lejos de los familiares, pero vinimos toda la familia y mi viejo estuvo siempre ahí al lado mío», recordó. Cuando los cuestionamientos traspasaron la cancha, Lionel Messi aseguró que los suyos sufrían incluso más que él. «Mi familia sufría igual que yo o más; yo sabía que por dentro estaban sufriendo por las cosas injustas que se dijeron hacia mi persona», dijo.
Con el tiempo, Lionel Messi reconoció que su forma de ser y de criar a sus hijos fue un espejo de lo que recibió. «Soy buen padre porque tus viejos fueron buenos padres; yo siempre dije que soy como soy por lo que aprendí de chico», afirmó. Y sobre los valores que intenta transmitir a Thiago, Mateo y Ciro, añadió: «Intento involucrar a mis hijos los valores que me enseñaron a mí de chiquito; soy como soy por lo que aprendí en mi casa y de mi viejo».
Jorge Messi murió, pero el legado de humildad, respeto y perseverancia que le inculcó a su hijo quedó a la vista del mundo en cada gesto, en cada partido y en cada silencio del mejor futbolista de la historia.
