(BUENOS AIRES).- “A ver, de vuelta. Tengo una vida tan demandante, tan demandante, que no puedo tener una relación razonable con nadie. Digo, esa es mi realidad, mi agenda es pública. ¿Qué más quieren?”, se defendió Javier Milei cuando Mariana Brey lo puso contra las cuerdas en una entrevista exclusiva para A la Barbarossa (Telefe). La periodista le preguntó sin vueltas si se había reconciliado con Fátima Flórez, y el Presidente evitó confirmar o negar el regreso, aunque dejó abierta una posibilidad a futuro: “No lo descarto”, respondió cuando Brey insistió sobre un eventual casamiento.
La panelista, en su segunda entrevista mano a mano con el mandatario, llevó la conversación hacia el terreno personal que incomodó visiblemente a Milei. Brey indagó sobre los rumores de reconciliación con la capocómica y obtuvo una respuesta esquiva que puso el foco en la exigencia del cargo.
El incómodo momento personal fue la punta de un diálogo que también recorrió la defensa cerrada que Milei hizo de Manuel Adorni, investigado por presunto enriquecimiento ilícito. “Para mí, digamos, Adorni es honesto”, sostuvo el mandatario, y cargó contra los periodistas que difundieron los gastos del exvocero. “Me parece la desproporción que hubo todo el tramo solo por el hecho de que tocó el ego de los periodistas. Porque en el fondo, todo el desastre fue porque dijo ‘Ustedes son solo periodistas’ y se ofendieron”, dijo.
Milei subió la apuesta y cuestionó el rol de la prensa: “Yo quiero saber en qué parte la Constitución Nacional dice que los periodistas pueden actuar de fiscales, de jueces, determinar quién es culpable o inocente y determinar sentencias sumarísimas”. Aun así, aclaró que acatará lo que resuelva la Justicia: “Somos el único gobierno que no interfiere con la justicia”.
Consultado sobre Lionel Messi y el Mundial 2030, el Presidente pidió bajar las exigencias sobre el capitán de la Selección. “A usted le parece que le pedimos poco a Messi? A mí me encanta verlo, pero me parece que él habrá empezado a los 9 años. Lleva 30 años jugando al fútbol. Me imagino que puede querer hacer otras cosas. Déjelo en paz y libre, que elija lo que quiera”, afirmó.
En otro tramo, Mariana Brey le preguntó por las milanesas con Mauricio Macri. “Hace rato que no comemos. Pero esas cosas pasan”, respondió el jefe de Estado. Y enseguida volvió a uno de sus símbolos de gestión. “No, la motosierra no se apaga nunca”, aseguró, y contó una anécdota con la directora gerente del FMI: “¿Vos sabés lo que es la experiencia de que vino Giorgieva y se encuentra con la motosierra en el escritorio?”.
La charla —la segunda que Milei concede a la panelista— también derivó en el gesto de la bandera de Malvinas que los jugadores de la Scaloneta desplegaron durante el Mundial 2026. El Presidente citó a Elvis Presley para fijar su postura: “Lo que dice él es que no opina de política sino que se dedica al entretenimiento. No hay que mezclar el agua y el aceite. Es un deporte, es entretenimiento”.
Sobre el final, Milei sintetizó cómo le gustaría ser recordado: “Como aquel que tomó a un país decadente y generó el cambio de rumbo que va a hacer grande a la Argentina nuevamente”. La definición cerró una entrevista que empezó con la intimidad incómoda y terminó con una proyección de legado, mientras la motosierra quedaba otra vez en el centro de la escena.
