(BUENOS AIRES).- “Jugué un solo partido en mi posición”. La frase, cargada de reproche futbolístico, es de Maximiliano Salas, quien rompió el silencio tras su conflictiva salida de River Plate y su posterior llegada a Independiente Rivadavia. El delantero correntino apuntó directamente contra el entrenador Eduardo Coudet y la dirigencia del Millonario por los manejos durante su apartamiento y el trato recibido en las últimas semanas.
Salas no ahorró críticas al describir cómo vivió su confinamiento en el predio de Cantilo, donde fue marginado junto a otros jugadores el pasado 16 de junio. “Se nos trató muy mal”, sentenció en diálogo con Radio La Red, y remarcó que “más allá de futbolistas somos personas”, al tiempo que aclaró que nunca le faltaron el respeto al club. La estadía transcurrió dentro de containers, ya que el espacio en construcción aún no cuenta con vestuarios, lo que agravó la sensación de encierro: “La realidad es que no está bueno estar ahí, encerrado en un container”, graficó.
El delantero reveló que la decisión de apartarlos fue comunicada por teléfono por el director deportivo Pablo Longoria un día antes del arranque de la pretemporada. “Nos llamó un día antes de que arranque la pretemporaa, nos llamó Longoria diciéndonos que mañana no nos teníamos que presentar, que teníamos que volver la semana que viene, así todo fue por teléfono”, relató Salas. Dentro de la soledad que vivieron los borrados, destacó la presencia de un solo referente dirigencial: “El único que fue es Leo Ponzio el primer día y algunos otros días y después no fue más nadie. Despues algunos exjugadores que fueron a charlar con nosotros, a ver cómo estábamos, pero después ningún dirigente fue a vernos a nosotros, nadie. Fue un solo día Longoria, que fue a hablar con Viña, lo único que hizo es hablar con él y nada más, y después ya no lo vimos más”.
Aunque evitó responsabilizar directamente al DT por la marginación —“la decisión fue de arriba, no del técnico”—, sí le lanzó dardos a Eduardo Coudet por la falta de diálogo y las decisiones tácticas. “Me hubiese gustado que Coudet nos dijera lo que pasó”, afirmó. Cuestionó además el aspecto futbolístico y reveló el dato central de su frustración en Núñez: el entrenador lo utilizó mayormente como centrodelantero, cuando él se siente más cómodo por afuera, posición en la que se destacó en Racing.
El nuevo desafío en Mendoza
Salas buscará revancha en Independiente Rivadavia, club al que llegó a préstamo por un año, sin cargo y con una opción de compra que ronda los 4 millones de dólares. El atacante de 28 años, pedido por el técnico Alfredo Berti para reemplazar a Sebastián Villa, se entusiasmó con el proyecto: “Vengo a jugar y a demostrar la clase de jugador que soy, que realmente estoy vivo”. Además, tendrá la oportunidad de disputar los octavos de final de la Copa Libertadores ante Fluminense.
La salida del correntino es parte de una reestructuración profunda en River, que ya cedió a Ian Subiabre a Tigre y busca desprenderse de otros nombres. Mientras tanto, Germán Pezzella, Fabricio Bustos, Matías Galarza Fonda y Matías Viña, entre otros, continúan en el grupo de apartados sin resolución definitiva, luego de que futbolistas como Paulo Díaz, Maxi Meza, Andrés Herrera, Juan Fernando Quintero y Franco Armani ya encontraran destino.
Con la mira puesta en recuperar el rodaje que perdió en sus últimos 37 partidos con la banda roja (donde registró 7 goles y 2 asistencias), Salas no se negó a volver a River si no se ejecuta la opción de compra. Eso sí, si convierte en el Monumental, promete no gritarlo: “No, para nada. Ante todo soy muy respetuoso”. En septiembre, Independiente Rivadavia visitará a River; una fecha marcada a fuego para el delantero.
