(BUENOS AIRES).- “Siempre necesité la aprobación o la opinión de mi viejo, desde que era chiquito”, confesó Lionel Messi al recordar la figura que lo guió en cada decisión de su carrera. Detrás de los goles y los títulos, su padre, Jorge Messi, construyó en silencio el camino que llevó al rosarino a transformarse en una leyenda del fútbol mundial.
El vínculo entre ambos comenzó en Rosario, cuando Jorge acompañaba el crecimiento futbolístico de su hijo y enfrentó junto a él el problema de desarrollo que atravesaba Lionel. En 2001 la familia tomó la determinación de probar suerte en España: fue el punto de partida del tratamiento que necesitaba el chico y de sus primeros pasos en Barcelona.
Mucho más que un padre
Con el tiempo, Jorge Messi dejó su empleo en una fábrica siderúrgica para dedicarse de lleno a la carrera de su hijo. Pasó a ser representante, administrador legal y el principal consejero del futbolista, además de la persona de mayor confianza de Leo. Su función excedió la de un simple padre que acompaña desde afuera.
Durante más de dos décadas, Jorge mantuvo un perfil bajo y evitó la exposición mediática, pero su trabajo fue constante detrás de escena. Cada renovación, cada negociación y cada cambio de club llevó su firma. Participó en la etapa más larga de Messi en Barcelona, en la posterior experiencia en el Paris Saint-Germain y en el desembarco en el Inter Miami.
El propio Lionel Messi contó que, desde chico, después de cada partido buscaba la aprobación de su viejo. Esa costumbre no se perdió con los años: la mirada de Jorge siguió teniendo un peso especial para el delantero, incluso cuando ya era considerado uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos.
Su figura se convirtió en un respaldo permanente para Messi durante prácticamente toda su carrera profesional. Mientras el mundo lo observaba dentro de la cancha, Jorge resolvía las cuestiones que sucedían afuera y le daba a su hijo la tranquilidad necesaria para concentrarse en jugar. A lo largo de más de veinte años, se encargó de administrar contratos, negociar renovaciones y manejar las distintas cuestiones empresariales vinculadas con la trayectoria del rosarino.
La influencia de Jorge Messi atravesó cada capítulo de la historia del diez argentino, desde aquel viaje decisivo a Barcelona hasta las distintas etapas que lo llevaron a conquistar todos los grandes objetivos posibles. Más allá de los récords y los trofeos, hubo una constante detrás de la estrella: un padre que administró su carrera, acompañó sus decisiones y permaneció a su lado sin buscar el protagonismo.
