(BUENOS AIRES).- «Lionel Messi fue el jugador que más amenazas recibió durante la Copa del Mundo», establece el informe policial estadounidense que se filtró esta semana, en un documento que repasa todos los avisos que las fuerzas de seguridad tuvieron que atender durante el torneo.
«Voy a entrar al estadio de Atlanta y volar a Messi con cuatro bombas pegadas a mi cuerpo», escribió un hombre en una red social antes del partido de octavos de final contra Egipto, en el más grave de los dos episodios que involucraron al capitán argentino.
«Bombas caseras y un AR-15», había advertido otra persona en una llamada al aeropuerto de Dallas, días antes, cuando dijo que iba camino al estadio junto a otras dos con la intención de atacar a policías y jugadores, con mención especial al rosarino.
Los casos que nadie esperaba
«Alexander Sorloth y su esposa recibieron amenazas de muerte tras no pasarle el balón a Haaland», detalla el mismo documento en uno de los pasajes más llamativos, porque ahí el disparador no fue una consigna política sino una decisión tomada adentro de la cancha.
«Jhon Jáminton Campaz fue amenazado después de fallar un penal», agrega el informe sobre el futbolista colombiano, en la misma línea de casos disparados por una acción deportiva. El árbitro francés François Letexier, por su parte, recibió más de seis mil mensajes amenazantes por WhatsApp tras dirigir el cruce entre Argentina y Egipto.
Con Cristiano Ronaldo el patrón fue distinto y respondió a seguidores obsesionados. Hubo detenciones en Houston y en Toronto de personas que intentaron acercarse a él, e incluso alguien que buscó subir al ascensor de su hotel para quedar a solas con el portugués.
Todos los avisos que llegaron a mayores terminaron desactivados. En el estadio donde se denunció que había explosivos colocados en los tachos de basura se activó el protocolo completo, con especialistas y perros detectores, y la revisión no encontró ningún dispositivo.
