(BUENOS AIRES).- “No sabemos cuántos días se va a quedar Messi en la Argentina, él interrumpió toda su actividad en los Estados Unidos, recibió mensajes de todo el arco del fútbol y del mundo”, indicaron en Desayuno Americano sobre el presente de Lionel Messi tras la muerte de su papá. El capitán de la Selección dejó en pausa su carrera en el Inter Miami mientras permanece recluido junto a los suyos en Rosario.
Jorge Horacio Messi murió el sábado 8 de agosto a los 68 años, después de luchar durante varios meses contra el cáncer. Su fallecimiento se produjo en un sanatorio de la ciudad y el mismo sábado Lionel Messi viajó de urgencia desde Miami en un vuelo privado con matrícula N776MA, que despegó de Fort Lauderdale a las 11:20. El astro aterrizó pasadas las 20:30 en el Aeropuerto Internacional Islas Malvinas acompañado por su esposa, Antonela Roccuzzo, y sus tres hijos, Thiago, Mateo y Ciro. Los trámites migratorios se resolvieron arriba de la propia aeronave para que la familia pudiera descender directamente rumbo al velatorio sin exposición pública.
La última despedida se vivió en la más estricta intimidad en el cementerio privado El Prado, sobre la ruta nacional 33, a las afueras de Rosario. Solo pudieron ingresar familiares y allegados, bajo un fuerte operativo de seguridad que incluyó a la Policía de Santa Fe y mantuvo alejadas las cámaras y a los fanáticos. La Asociación del Fútbol Argentino envió cuatro coronas: una a nombre de la AFA, otra del cuerpo técnico de la Selección, una de Newell‘s y la cuarta del presidente Claudio Tapia. “Había algunos amigos muy personales de los Messi y no mucho más, una despedida que duró hasta el mediodía aproximadamente”, relataron desde la cobertura de Arriba Argentinos.
Mientras Messi despedía a su padre, la casa de su infancia en Rosario se transformó en un punto de homenaje espontáneo. Hinchas dejaron banderas, fotos y cintos negros. “Fijate cómo los hinchas de Messi vienen a apoyarlo y a dejarle el amor y su respeto. Le dejan fotos de él y de Messi con su papá. Todos los respetos y banderas a él y a su familia”, contó Gonzalo Sorbo desde la ciudad. La AFA dispuso un minuto de silencio y brazalete negro en todos los partidos del fútbol argentino; las banderas de la entidad quedaron a media asta hasta el 14 de agosto.
La reclusión en Funes
Consumada la ceremonia del domingo 9 de agosto, Messi tomó la decisión de recluirse en su residencia de la localidad de Funes, conocida como “La Fortaleza”, para acompañar a su madre, Celia Cuccittini, y a sus hermanos Rodrigo, Matías y María Sol. La propiedad, pensada como un refugio que limita el acceso exterior, cuenta con más de veinte ambientes diseñados para preservar la privacidad de la familia. El entorno del 10 ratificó que no están previstas declaraciones públicas ni apariciones en los próximos días, con el foco puesto en el duelo puertas adentro.
En la misma zona de Funes suelen permanecer figuras vinculadas al fútbol rosarino como Ángel Di María y Kili González, aunque desde el círculo cercano aclararon que muchas de las versiones sobre visitas de compañeros no fueron confirmadas. Lo que sí trascendió fue la intención de Leandro Paredes de viajar junto a otros jugadores de la Selección a Rosario para acompañar a Leo, según él mismo confirmó.
La vuelta de Messi a las canchas quedó envuelta en un hermetismo absoluto. El futbolista se perdió el partido que Inter Miami disputó ante Monterrey por la Leagues Cup 2026 —el equipo cayó 2 a 1, con un gol de Rodrigo De Paul que el volante dedicó a su amigo mostrando una camiseta con la 10 de Leo— y desde el club no soltaron ningún plazo. El plantel de las Garzas volverá a jugar este 12 de agosto frente a León de México por la misma competencia, pero nadie en Fort Lauderdale se anima a confirmar si su capitán llegará a ponerse la 10.
