(BUENOS AIRES).- Carolina «Pampita» Ardohain cambió las obligaciones laborales por el Caribe y se instaló en una villa privada de lujo en Punta Cana, República Dominicana, junto a sus tres hijos y su pareja, Martín Pepa. La conductora llegó el 25 de julio a Playa Bávaro en busca de relax absoluto después de una temporada de altísima exposición mediática.
Acompañada por Bautista Beltrán, Benicio Vicuña y la pequeña Anita García Moritán, Pampita armó un operativo familiar para disfrutar del mar turquesa. La postal elegida es una propiedad exclusiva a la orilla de la cotizada franja de arena blanca, donde el confort y la privacidad están asegurados.
Las deslumbrantes comodidades del alojamiento y su ubicación sobre la cotizada Playa Bávaro, uno de los puntos más exclusivos del Caribe, ratifican el perfil VIP de la estadía. Allí, la modelo se permite todos los lujos que una villa privada de primer nivel puede ofrecer para una desconexión sin sobresaltos.

La decisión de escapar al Caribe llega después de meses de exigencia profesional para Pampita, signados por sus viajes internacionales para grandes coberturas —incluida la del Mundial 2026— y el afianzamiento de su propio ciclo de entrevistas íntimas. Una agenda que la tuvo en el centro de la escena y que ahora da paso al descanso.
Antes de recalar en República Dominicana, la modelo había pasado unos días en el Sur de Argentina tras la cobertura mundialista. Ese periplo patagónico funcionó como transición hacia el refugio caribeño que armó con sus hijos y su novio, el empresario Martín Pepa.
Instalada desde el 25 de julio, la familia disfruta de jornadas sin apuro entre la arena blanca y el agua cristalina, lejos de las obligaciones televisivas. La villa privada les permite un día a día sin interferencias, con espacios amplios y todos los servicios a mano para que el relax sea absoluto.
Las postales que la conductora comparte en redes sociales muestran desde desayunos frente al mar hasta atardeceres en la playa junto a la pequeña Anita. Cada imagen refuerza el concepto de vacaciones que Pampita buscó durante meses: desconexión total, rodeada de sus afectos y con el confort como prioridad innegociable.
La elección de Punta Cana no es casual. El destino caribeño es un clásico entre las figuras del espectáculo argentino cuando necesitan escapar del ritmo frenético. Las villas privadas sobre Playa Bávaro ofrecen piscinas infinitas, acceso directo a la arena, servicio de mayordomía y una intimidad que los complejos hoteleros tradicionales no pueden garantizar.
Por ahora, Pampita no confirmó fecha de regreso a la Argentina. Mientras tanto, sigue compartiendo postales desde el paraíso dominicano, donde el lujo y la desconexión marcan el ritmo de unas vacaciones que llegaron después de un año cargado de trabajo.
