ESPECTÁCULO

Pollo a la pizzaiola: la receta italiana para hacer en 30 minutos y disfrutar en familia

 

La receta que resuelve la cena sin horno, con mozzarella fundente y salsa mediterránea.

 
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(BUENOS AIRES).- Pollo a la pizzaiola, un clásico italiano que sale en 30 minutos

«Su nombre no es casualidad: este plato se inspira en los ingredientes icónicos de la pizza mediterránea.» Así define la esencia de esta receta la periodista Marisa Cortéz, que publicó el paso a paso para preparar un pollo a la pizzaiola jugoso y sin horno. La receta rinde 4 porciones y se resuelve en media hora, ideal para resolver una comida sin complicaciones.

Las supremas de pollo se cocinan sumergidas en una salsa de tomate con ajo, orégano y albahaca, y se coronan con abundante mozzarella fundente. Es de esos platos que pedís pan para mojar hasta la última gota. Cortéz detalló cada paso para que salga perfecto y no pierdas tiempo en la cocina.

Ingredientes

  • 650 g de pechuga de pollo en filetes finos

  • 400 a 450 g de tomate triturado o passata

  • 180 a 200 g de mozzarella fresca en rodajas

  • 2 dientes de ajo

  • 1 cucharadita de orégano seco

  • Hojas de albahaca fresca

  • 1 a 2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen

  • Sal y pimienta negra a gusto

  • Opcionales: alcaparras, fetas de jamón cocido o una pizca de ají molido

Primero salpimentar los filetes de pollo y aplanarlos para que tengan un grosor parejo. Calentar el aceite de oliva en una sartén amplia a fuego medio-alto y dorar el pollo entre 2 y 3 minutos por lado hasta que tome color. Retirar y reservar.

Para la salsa mediterránea, en la misma sartén sofreír el ajo picado a fuego bajo durante un minuto, sin que se queme. Incorporar el tomate triturado, el orégano, la albahaca picada y, si te animás, una cucharada de alcaparras. Cocinar entre 5 y 10 minutos a fuego medio, hasta que la salsa tome cuerpo y espese un poco.

Devolver el pollo a la sartén, acomodarlo para que quede bien bañado en la salsa, tapar y cocinar a fuego bajo de 10 a 12 minutos. Así la carne se termina de cocinar por dentro sin perder humedad y absorbe todo el sabor de la receta.

Destapar y colocar las rodajas de mozzarella fresca sobre cada suprema. Si querés una versión más golosa, podés poner una feta de jamón cocido debajo del queso. Tapar otra vez y cocinar 2 o 3 minutos más, solo hasta que la mozzarella se derrita por completo.

El tip clave que compartió Marisa Cortéz es «escurrir bien el suero de la mozzarella fresca con papel absorbente antes de llevarla a la sartén para evitar que suelte exceso de líquido en la salsa». La misma técnica a la pizzaiola funciona con bifes de carne de vaca, cerdo o muslos de pollo deshuesados. Si preferís el horno, armá todo en una fuente, cubrila con papel aluminio los primeros 15 minutos y después destapá para gratinar. Las sobras se guardan hasta 3 días en la heladera, y si vas a congelar, conviene hacerlo sin el queso y agregarlo al momento de recalentar.