(BUENOS AIRES).- La Cocina Rebelde acerca una receta de albóndigas de pollo al verdeo con puré aligot, una combinación que lleva quesos fundidos y no falla. Son dos preparaciones que por separado son ricas y juntas, irresistibles.
La primera convierte una pechuga de pollo en bocados con salsa cremosa al verdeo. La segunda es un clásico de la cocina francesa a base de papas y queso, ideal para aprovechar las pechugas en una receta rendidora.
Ingredientes
Para las albóndigas de pollo
700 g de pechuga de pollo picada
1 huevo
50 g de pan rallado
2 cebollas de verdeo picadas
2 dientes de ajo picados
2 cdas. de perejil picado
50 g de queso rallado
2 cdas. de aceite de oliva
c/n de sal, pimienta negra y nuez moscada
Para la salsa de crema al verdeo
1 cda. de manteca
1 cda. de aceite de oliva
3 cebollas de verdeo cortadas en rodajas finas
150 ml de vino blanco
250 ml de caldo de pollo
200 ml de crema de leche
1 cdta. de mostaza de Dijon
c/n de sal y pimienta negra
Para el puré aligot
800 g de papas
80 g de manteca
150 ml de leche caliente
250 g de queso mozzarella rallado
150 g de queso gruyère (o fontina) rallado
c/n de sal, pimienta negra y nuez moscada
Para las albóndigas, integrá en un bol la pechuga picada con el huevo, el pan rallado, el verdeo picado, el ajo, el perejil y el queso rallado. Condimentá con sal, pimienta y nuez moscada. Formá bolitas parejas de unos 60 gramos cada una. Dorá las albóndigas en una sartén grande con aceite de oliva durante 6 a 8 minutos, girándolas para sellarlas de todos los lados. Retirá y reservá.
Para la salsa, calentá en la misma sartén la manteca y la cucharada de aceite. Rehogá el verdeo picado a fuego medio durante 3 a 4 minutos. Volcá el vino blanco para desglasar el fondo y dejá hervir a fuego fuerte hasta que el alcohol se evapore y el líquido reduzca a la mitad. Agregá el caldo de pollo y cociná 5 minutos. Sumá la crema de leche y la mostaza de Dijon, mezclá hasta lograr una salsa homogénea.
Volvé a poner las albóndigas dentro de la sartén, bajá el fuego al mínimo y cociná todo junto durante 15 minutos. Así el pollo termina de cocinarse por dentro y absorbe el sabor de la salsa.
Para el puré aligot, herví las papas enteras y con cáscara en abundante agua con sal hasta que estén bien tiernas al pincharlas. Pelá las papas aún calientes y pisalas hasta obtener un puré bien fino y sin grumos. Agregá la manteca y la leche caliente; condimentá con sal, pimienta y nuez moscada. Sumá la mozzarella y el queso gruyère rallados de a poco. Con una cuchara de madera o espátula firme, batí y mezclá con energía a fuego bien bajo hasta que los quesos se derritan por completo y el puré adquiera su textura elástica.
Para servir, colocá una cucharada generosa de puré aligot caliente en el centro del plato y levantá la cuchara para mostrar la elasticidad del queso. Acomodá encima las albóndigas, bañá todo con la salsa de crema al verdeo y decorá con verdeo fresco picado. Esta receta rinde para lucirse en una comida de invierno sin complicaciones.
