(BUENOS AIRES).- “Con una tapa de tarta, algunas latas y verduras, podemos preparar este calzone que se lleva los aplausos”, dice Marisa Cortéz en la publicación. La frase resume el espíritu de la receta de calzone de espinaca, choclo y atún que propone la nutricionista Valentina Dri. Con una masa doradita y un relleno abundante, este plato combina lo mejor de una tarta con la forma tentadora de una empanada gigante.
La propuesta rinde para dos calzones y, como explica la nota, si duplicás las cantidades podés armar de a dos y guardar uno en el freezer para cualquier apuro. Solo necesitás una tapa de tarta como base, algo de verdura y un par de latas.
Ingredientes
1 tapa de tarta
2 atados de espinaca o 1 de acelga (frescos o congelados)
2 cebollas medianas
1/2 pimiento morrón
1 lata de choclo en grano
1 lata de lomitos de atún al natural
150 g de queso cremoso, porsalut o muzarella
3 huevos duros
1 tomate grande cortado en láminas (o 200 g de salsa de tomate espesa)
Sal, pimienta, orégano y aceite a gusto
Para empezar, rehogá la cebolla y el pimiento bien picaditos en una sartén con un chorrito de aceite. Salpimentá, sumá una pizca de orégano y dejá que se doren un poco. Agregá la espinaca lavada y cortada chiquita, cociná unos minutos hasta que se reduzca y después incorporá el choclo escurrido. Dejá enfriar el relleno antes de armar.
Poné la tapa de tarta sobre una asadera aceitada y distribuí el relleno en la mitad de la masa. Arriba colocá el queso en láminas, las rodajas de tomate, los huevos duros partidos en trozos y el atún desmenuzado. Cerrá el calzone como si fuera una empanada gigante, uní bien los bordes y pinchalo dos o tres veces con un tenedor. Llevá al horno precalentado a temperatura media?fuerte por unos 30 minutos, o hasta que la masa esté bien dorada.
Para que salga perfecto, es clave que el relleno no tenga líquido de más: si la espinaca soltó agua, retirala antes de armar para que la masa no se humedezca. También conviene poner el queso entre las capas, así se derrite sin escaparse y le da más sabor a todo el relleno. Y el horno tiene que estar bien caliente para que la superficie quede crocante.
La receta funciona como un comodín: podés reemplazar la espinaca por brócoli, zucchinis o berenjenas en láminas, y el atún por jamón cocido o pollo desmenuzado. Un toque de albahaca fresca o unas cucharadas de queso rallado le suman intensidad sin complicar nada.
Animate a probarla, porque con una tapa de tarta y algunas latas tenés un plato que hace aplaudir a todos en la mesa. Una receta simple que se vuelve adictiva.
