(BUENOS AIRES).- “Estos rollos de carne y arroz envueltos en una capa de cebolla y bañados en salsa de tomate se preparan con un truco simple y quedan como de restaurante”, describe Marisa Cortéz en su receta de cebollas rellenas al horno publicada en el sitio Pronto. La preparación rinde entre 4 y 6 porciones y se presenta como un plato completo, contundente y económico.
“Se trata de un plato completo con carne, arroz y salsa, bien contundente, perfecto para una cena”, agrega Cortéz sobre esta receta que convierte a las cebollas en protagonistas. El secreto está en hervirlas apenas unos minutos para ablandarlas y deshojarlas sin romperlas: así las capas se transforman en el envoltorio natural de un relleno jugoso que absorbe todo el sabor de la salsa durante el horneado.
Ingredientes
Para el relleno:
3 cebollas grandes
400 g de carne picada de vaca o cerdo
150 g de arroz (previamente cocido a medio punto)
1 diente de ajo picado fino
2 cucharadas soperas de extracto o pasta de tomate
Sal y pimienta a gusto
Para la salsa:
400 ml de agua
1 cucharada sopera de pasta de tomate
1 cubito de manteca
Sal y pimienta a gusto
Pelá las cebollas y haceles un corte longitudinal desde la superficie hasta el centro, sin llegar a partirlas por la mitad. Hervilas en abundante agua durante 10 minutos, retiralas y dejalas entibiar. Cuando estén templadas, deshojá con cuidado las capas.
En un bowl, mezclá la carne picada con el arroz a medio cocinar, el ajo picado, la pasta de tomate, la sal y la pimienta. Tomá cada capa de cebolla, poné una porción de relleno en el centro y enrollala bien. Acomodá los arrolladitos juntos en una fuente para horno, preferentemente de barro o cerámica.
Para la salsa, mezclá el agua con la pasta de tomate, sal y pimienta. Volcala sobre las cebollas y distribuí un trocito de manteca por encima. Cubrí la fuente con papel vegetal humedecido y llevá a horno precalentado a 200 °C durante 1 hora. Pasado ese tiempo, retirá el papel y horneá 10 minutos más hasta que queden doradas y la salsa se concentre.
“Tip de aprovechamiento: todo lo que te sobre de la cebolla ya está precocido. Podés picarlo y añadirlo a cualquier salsa, sopa o tarta”, recomienda Cortéz en su receta. Un detalle simple para potenciar el sabor y no desperdiciar nada, que redondea una preparación donde las cebollas pasan de acompañantes a estrellas de la mesa.
