ESPECTÁCULO

Receta de pastafrola sin harina: la opción saludable para la merienda

 

La masa crocante y el falso membrillo, sin gluten ni azúcar.

 
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(BUENOS AIRES).- Eve Vidal compartió una receta de pastafrola que no lleva harina y se convirtió en la opción preferida para la merienda. La masa queda crocante gracias a la leche en polvo y el coco, y el relleno es un falso membrillo a base de dátiles y arándanos.

Al no contener gluten, azúcar blanca ni lactosa, esta pastafrola es una alternativa ideal para cuidar la digestión y evitar picos de glucosa sin renunciar al clásico sabor de la pastelería argentina.

La receta fue publicada en el sitio Pronto y sorprende por el ingenio pastelero: se reemplazan todas las harinas refinadas por leche en polvo deslactosada y coco rallado, logrando una textura crujiente inesperada.

El relleno imita a la perfección el brillo y la acidez del membrillo tradicional, pero con ingredientes 100% naturales. Un falso membrillo que se prepara en minutos y no tiene desperdicio.

INGREDIENTES

  • 1 huevo

  • 3 cucharadas soperas de manteca (o ghee)

  • 1 taza de leche en polvo deslactosada

  • 4 cucharadas soperas de coco rallado

  • 1 cucharadita de bicarbonato de sodio

  • 1 taza de dátiles sin carozo

  • 1 taza de agua caliente

  • 1 puñado de arándanos (frescos o congelados)

Primero, hidratá los dátiles: ponelos en un bowl con el agua caliente y dejalos reposar entre 15 y 20 minutos hasta que estén bien tiernos. Mientras, armá la masa: mezclá el huevo con la manteca blanda, la leche en polvo, el coco rallado y el bicarbonato. Amasá hasta lograr un bollo tierno que no se te pegue en las manos.

Separar un cuarto de la masa para las tiras del enrejado. Estirar el resto sobre un molde enmantecado o de silicona, presionando con los nudillos para cubrir base y bordes. Escurrí los dátiles, procesalos con los arándanos hasta obtener una pasta espesa y brillante, y volcala sobre la masa. Armá las tiras con la masa reservada y colocalas cruzadas sobre el relleno. Llevá al horno precalentado a 180 °C y cociná de 15 a 20 minutos, hasta que los bordes se vean apenas dorados. Dejá enfriar antes de desmoldar.

Con esta misma masa podés preparar tartas de frutas sin azúcar añadido, rellenando con compota seca de manzanas o peras. El falso membrillo sobrante se guarda en frasquitos y se usa como untable para el desayuno o la merienda. Una receta simple que se vuelve adictiva.