(BUENOS AIRES).- “Vamos a hacer una polenta cremosa con tres quesos. Muy fácil, muy rica, económica además y muy rápida de hacer. Todo el mundo la pifia en esto, pero prestá atención: una parte de polenta por cinco de líquido. Puede ser mitad caldo, mitad leche, puede ser todo leche, todo caldo. Caldo, porque el agua sola es medio como un caldo, si querés, bajo en sodio, sería, por ejemplo, una taza de polenta por cinco”, explicó Coco Carreño al presentar la receta de polenta cremosa con tres quesos: la fórmula es una parte de polenta por cinco de líquido. El paso a paso se mostró el 18 de agosto de 2026 en La cocina rebelde, el programa de Jimena Monteverde.
La polenta es un plato clásico de origen italiano que se come en la Argentina durante el invierno. Esta receta apunta a una textura cremosa y requiere controlar la proporción de líquido y el tiempo de cocción, dos puntos que Carreño remarcó durante la preparación.
INGREDIENTES PARA LA RECETA DE POLENTA
Polenta: 1 parte.
Caldo y leche: 5 partes de líquido; también puede ser todo leche o todo caldo.
Queso fresco, mozzarella y queso de rallar: entre 100 y 150 g, por lo menos.
Manteca: un poco.
Cebolla: fileteada fina, cantidad no indicada.
Harina y maicena: cantidad no indicada.
Sal y azúcar: un poquito, solo para la cebolla si molesta su sabor.
La proporción se aplica usando una medida de polenta y cinco de líquido. El caldo y la leche se pueden combinar en partes iguales, o usarse por separado: todo leche o todo caldo. Carreño también consideró que el agua sola puede funcionar como una especie de caldo y mencionó la posibilidad de elegir una opción baja en sodio.
La sal requiere cuidado al comienzo. Carreño indicó: “Todavía no le pongas mucha sal, y siempre en forma de lluvia, porque si no se te hacen pelotones”. Incorporá la polenta de a poco para evitar los grumos. La cocción tradicional tarda alrededor de 45 minutos: “Originalmente, la polenta tarda como 45 minutos”. El paquete puede indicar cinco minutos, pero el cocinero aconsejó cocinarla un poco más y tener paciencia.
La cebolla se filetea bien fina y se divide en dos preparaciones. Pasá una parte por harina y freíla para que quede crocante; con la otra, usá maicena y también freíla. Si te molesta el sabor, Carreño sugirió: “Si te molesta el sabor de la cebolla, le pones un poquito de sal, de azúcar, lo ponés en un colador, dejás que llore un rato, que se defleme, como se dice, y después la utilizás”.
El queso se agrega hacia el final de la preparación. No lo sumes apenas la polenta empieza a espesar, porque “Si vos le das de entrada, cuando apenas espesa, con el queso, el queso puede ser que se te queme en la base”. Usá queso fresco o mozzarella junto con queso de rallar; para esa cantidad de polenta, Carreño recomendó entre 100 y 150 gramos como mínimo. Sumá un poco de manteca para que quede cremosa y no se endurezca tanto cuando se enfríe.
Carreño también señaló que la polenta se vende blanca y de otro color, y que en la zona de Córdoba hay una polenta blanca distinta. Sobre sus características, explicó que “La polenta es un tipo de alimento que te sirve para esos días que necesitás energía a largo plazo por el tipo de hidrato de carbono que tiene, que no es de absorción rápida, sino más lenta”, y agregó que es de fácil digestión. El tip final es simple: “Igual, esto lleva un ratito, hay que tener paciencia”. Tenés que probar esta receta sí o sí.