RIVER PLATE

River encadena su quinta derrota consecutiva, algo que no ocurría desde 1911 «Es inadmisible»

 

El Millonario acumuló cinco caídas al hilo y la marca no se repetía desde el amateurismo.

 
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(BUENOS AIRES).- River Plate acumuló su quinta derrota consecutiva en torneos organizados por la AFA, una marca negativa que no registraba desde hace más de un siglo. La seguidilla adversa encendió las alarmas en Núñez y dejó al equipo envuelto en críticas por su presente futbolístico.

Según informó el periodista Juan Patricio Balbi, una racha de cinco caídas al hilo en el ámbito local no ocurría desde 1911, una etapa completamente diferente del fútbol argentino, anterior al profesionalismo y con una estructura competitiva muy distinta a la actual. El dato expone una crisis que golpea de lleno al Millonario.

Los errores individuales y la falta de eficacia ofensiva resultaron determinantes en varios de los encuentros. River mostró dificultades para sostener la intensidad, encontrar regularidad y transformar el dominio territorial en situaciones claras de gol, falencias que lo llevaron a perder terreno en cada presentación.

La seguidilla no solo impactó en los números. La confianza del plantel quedó golpeada y cada derrota aumentó la presión externa sobre un cuerpo técnico que necesita encontrar soluciones de manera urgente para recuperar la solidez que caracterizó al equipo durante los últimos años. La respuesta anímica, en este tipo de momentos, suele ser tan importante como las cuestiones tácticas, porque una nueva derrota profundizaría un escenario de presión que ya se siente alrededor del equipo.

La dirigencia observa con atención la evolución del conjunto. El club armó un plantel con aspiraciones importantes para la temporada y la inversión realizada hace que una racha como la actual sea considerada inadmisible dentro de la institución. El margen de tolerancia se agotó y cada partido sin victoria aumenta la exigencia sobre un proyecto que no admite más tropiezos en lo inmediato.

Una urgencia que rompe los libros de historia

La marca que remite al amateurismo se convirtió en una señal de alerta para todos los estamentos del club. Durante 113 años, ninguna generación de hinchas de River había vivido una seguidilla semejante en el plano local, lo que le da una dimensión especial al presente del equipo. La última vez que ocurrió fue en una etapa donde el fútbol argentino no tenía la estructura competitiva actual y las exigencias del profesionalismo todavía no regían la actividad.

Más allá del impacto histórico de la estadística, la prioridad dentro del club es cortar la racha cuanto antes para recuperar la tranquilidad y volver a competir con la exigencia que demanda la historia del Millonario. El plantel y el entrenador tienen por delante el desafío de reconstruir la confianza desde lo anímico y ajustar las piezas en lo futbolístico para dejar atrás un momento que ya forma parte de los registros más negativos de la institución.

El próximo desafío será clave para demostrar que el equipo todavía puede recuperar el protagonismo que esperan los hinchas. Acostumbrado a grandes remontadas y a superar etapas adversas, River busca transformar esta racha en un punto de inflexión. Cortar la serie de derrotas aparece como la única alternativa para desactivar una crisis que, después de 115 años, volvió a golpear al club de Núñez.