(BUENOS AIRES).- “El estadio puede recibir el partido”, afirmó Eduardo Méndez, presidente de Independiente Santa Fe, luego de que un fuerte sismo sacudiera Colombia y pusiera en duda el encuentro de este miércoles ante River por los octavos de final de la Copa Sudamericana.
Las inspecciones ordenadas por el club tras el temblor abarcaron el estadio, sus alrededores y el aeropuerto. “Se han inspeccionado el estadio, los alrededores y el aeropuerto y está todo funcionando con normalidad”, detalló Méndez en diálogo con Radio La Red. Hasta el momento, la institución no recibió ninguna comunicación de Conmebol sobre un posible cambio de sede.
El dirigente llevó tranquilidad al remarcar que la infraestructura está en condiciones de recibir el compromiso. Sin embargo, aclaró que la definición final no está en manos del club colombiano. “No tenemos ni voz ni voto, define Conmebol”, sostuvo.
“Conmebol no nos ha comunicado ningún cambio de sede”, insistió Méndez. El encuentro continúa previsto bajo las condiciones originalmente establecidas, a la espera de una resolución oficial del organismo sudamericano.
La prioridad de River y el rol de la confederación
La serie es una de las prioridades de River, dirigido por Eduardo Coudet. Cualquier modificación en la planificación impactaría en la preparación del plantel millonario para una instancia decisiva del torneo continental. El equipo de Núñez viajaría a Bogotá para disputar el partido de ida, aunque todavía aguarda precisiones sobre el escenario definitivo.
La Confederación Sudamericana deberá analizar los informes correspondientes y determinar si existen garantías suficientes para que el encuentro se dispute con normalidad. Hasta ahora, Conmebol no emitió un pronunciamiento oficial sobre el tema, a pesar de la repercusión que tuvo el sismo en territorio colombiano. Según los reportes preliminares que maneja el gobierno local, el movimiento telúrico no provocó daños estructurales en la zona metropolitana donde se encuentra el estadio Nemesio Camacho “El Campín”.
Desde Santa Fe insisten en que el estadio está listo y que todas las áreas logísticas funcionan correctamente. Las inspecciones incluyeron verificaciones estructurales en tribunas, vestuarios y accesos, además de chequeos en las rutas que conectan el aeropuerto internacional El Dorado con el recinto deportivo. La última palabra, de todos modos, será de la confederación. River sigue atento a la decisión definitiva mientras ajusta los últimos detalles de la logística del viaje.
