(BUENOS AIRES).- Tomás Aranda sufrió una lesión en el tobillo durante la práctica de este miércoles 26 de agosto de 2026, en el predio de Ezeiza, y quedó en evaluación médica por una posible fractura en el peroné. Boca todavía no difundió información oficial sobre el estado del mediocampista, por lo que el alcance de la dolencia permanece sin confirmar. La situación complica la planificación del semestre y condiciona la preparación del equipo para el partido del próximo viernes ante Lanús.
El mediocampista Tomás Aranda no pudo completar el trabajo del plantel con miras a ese encuentro. Aranda integra el grupo de jugadores señalado como una de las joyas del plantel xeneize, y la interrupción de su práctica afecta una preparación que tenía como objetivo inmediato el cruce con Lanús. La información disponible no permite establecer todavía si la lesión lo dejará afuera de ese partido ni cuál será el plazo de recuperación.
El episodio ocurrió durante un entrenamiento a puertas cerradas. Las primeras informaciones extraoficiales indican que el futbolista se trabó el tobillo en el césped y que el problema se produjo en la sindesmosis, la articulación fibrosa que une el tobillo con el peroné. Esa referencia describe la zona comprometida, pero no reemplaza los estudios que deben confirmar si existe la fractura mencionada y precisar el alcance de la lesión.
El escenario que se maneja en principio contempla un tratamiento quirúrgico para la lesión. Si esa posibilidad se confirma, la recuperación podría ser extensa y Tomás Aranda podría perderse el resto de la temporada. El panorama, sin embargo, todavía no está cerrado: Boca no comunicó un diagnóstico definitivo y el estado del mediocampista no permite establecer un plazo oficial para su regreso.
Los médicos del plantel realizan estudios para constatar la posible fractura en el peroné. El resultado de esa evaluación permitirá precisar el grado de la dolencia y definir si el tratamiento será quirúrgico, aunque esta última posibilidad aparece solo como una consideración inicial. Boca mantiene el silencio oficial sobre la evolución de Aranda y se espera un parte médico con mayor precisión.
El cruce con Lanús será el primer compromiso de Boca después de la lesión. Tomás Aranda no completó el entrenamiento previsto para preparar ese partido, un dato que lo deja sin confirmación para el próximo viernes. Todavía no se informó cómo resolverá el equipo su situación si se confirma que no está disponible para ese encuentro.
El caso de Tomás Aranda queda ligado a dos definiciones concretas: el resultado de los estudios y el parte médico de Boca. Allí deberá precisarse si la posible fractura existe, cuál es el grado de la dolencia y si requiere una intervención. Hasta que esa comunicación se produzca, la eventual pérdida del jugador para el resto de la temporada continúa siendo una posibilidad y no un diagnóstico confirmado.
