(BUENOS AIRES).- “Voy a repetir algo que me decía siempre mi papá: que no invente nada. Siempre me decía eso mi papá, cuando llegaban los momentos determinantes. No inventes nada. Hacé lo que vos sabés. No quieras demostrar que sos bueno, porque si vos estás en Boca es porque sos bueno. Yo le diría eso”, dijo Carlos Navarro Montoya el 3 de septiembre al referirse a Álvaro Montero. Álvaro Montero fue la gran figura de Boca Juniors en la clasificación a los cuartos de final de la Copa Argentina, tras atajar dos penales ante Vélez Sarsfield.
El 2 de septiembre de 2026, Álvaro Montero sostuvo a Boca Juniors en la definición ante Vélez Sarsfield y fue determinante para sellar el pase desde el punto penal. El arquero colombiano llegó a esa noche después de las dudas iniciales y empezó a afirmarse como una figura del equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena. La actuación abrió el análisis de Navarro Montoya sobre su presente y sobre los aspectos que todavía debe ajustar.
El Mono Navarro Montoya combinó respaldo y corrección en su mensaje. El exarquero colomboargentino, ídolo de Boca y ganador de cinco títulos con el club, sostuvo que Montero no necesita cambiar su manera de jugar para sostenerse en el arco. La recomendación fue hacer lo que ya sabe, sin asumir riesgos innecesarios ni intentar demostrar una condición que, para Navarro Montoya, ya está probada por su presencia en Boca.
La observación sobre el juego aéreo
Navarro Montoya apuntó luego a un aspecto técnico concreto: “Lo invitaría a posicionarse mejor sobre todo en el juego aéreo”. La observación se refiere a la ubicación del arquero en las acciones por arriba y a la necesidad de que Montero mejore su respuesta en ese tipo de jugadas. El consejo no cuestionó su lugar como titular, sino un recurso puntual que debe trabajar para consolidarse.
El exguardameta explicó el criterio que, según su análisis, debe guiar al colombiano en Boca: “Porque en Boca es muy importante que el arquero no sea solamente de área chica, sino que domine toda el área”. La indicación apunta a que Montero no limite su intervención al área chica y pueda controlar toda la zona defensiva. Para Navarro Montoya, esa exigencia forma parte de las obligaciones específicas de un arquero en el club.
La altura apareció como otro punto del análisis. “Cuando los arqueros son muy altos, por una cuestión biomecánica y de traslación, tienen problemas en el juego aéreo. Porque el juego aéreo es una cuestión de coordinación. Entonces, tiene que trabajar mucho en eso. Es un mal de los arqueros tan altos”, explicó Navarro Montoya. El exarquero agregó: “Ahora hay una moda que parece que el arquero tiene que medir de dos metros para arriba… No es una cuestión de ocupar espacios, sino de cómo ocupar esos espacios”.
Boca volverá a jugar el 5 de septiembre de 2026 ante Gimnasia de Mendoza por la Liga Profesional. El siguiente compromiso será el 8 de septiembre frente a São Paulo FC por los cuartos de final de la Copa Sudamericana, en La Bombonera. Montero llegará a esos partidos como una de las figuras del equipo de Rodolfo Arruabarrena, con el consejo de Navarro Montoya como referencia: sostener lo que sabe y trabajar su dominio del área.
