SOCIEDAD

Año nuevo judío: por qué abre el año 5787 y qué significa

 

La celebración comienza al atardecer del viernes 11 de septiembre y se extiende hasta el domingo 13, con el sonido del shofar y las cenas familiares como protagonistas.

 
Año nuevo judío
Año nuevo judío

(BUENOS AIRES).- El Año Nuevo judío empieza este año al atardecer del viernes 11 de septiembre y abre el año 5787 del calendario hebreo. La celebración, conocida como Rosh Hashaná, se extiende hasta el anochecer del domingo 13 de septiembre y marca el comienzo de un nuevo ciclo para la comunidad judía.

El año 5787 corresponde al aniversario de la creación del mundo según la tradición: Rosh Hashaná recuerda ese origen y celebra, en esta ocasión, los 5787 años de la humanidad en él. La fecha cambia cada año porque el calendario hebreo es lunisolar, a diferencia del gregoriano, y por eso el Año Nuevo judío suele caer entre septiembre y octubre.

Qué significa el año 5787 y por qué empieza al atardecer

El cómputo del calendario hebreo arranca desde la creación del mundo, de ahí que 2026 del calendario occidental equivalga al 5787 hebreo. Como en otras festividades judías, el comienzo oficial no ocurre a la medianoche sino al salir la primera estrella, porque el día se cuenta desde el atardecer. La celebración se inaugura así con las plegarias y el sonido del shofar en sinagogas de todo el mundo, en recuerdo de la creación.

El shofar es un instrumento milenario fabricado con el cuerno de un animal puro, o kosher, como el antílope, el carnero, la gacela o la cabra. Su sonido se repite varias veces durante la plegaria matutina y llama a los fieles a la meditación y al autoanálisis. Según las creencias, ese toque despierta la conciencia hacia la reflexión e invita a los creyentes a convertirse en mejores personas y a retomar el camino de la justicia, conocido como Teshuvá.

Las cenas familiares son una costumbre central de estas fechas. En la mesa se sirven alimentos tradicionales como la jalá agulá, un pan en forma de círculo que representa el ciclo del nuevo año y que se moja en miel en lugar de sal, y la manzana con miel, que augura un año dulce. El encendido de velas y las bendiciones acompañadas de vino completan la liturgia tradicional.

Del Año Nuevo judío se desprenden los llamados Yamim Noraim, una expresión que se traduce como «días tremendos»: el período que une a Rosh Hashaná con el Día del Perdón, siempre separados por 10 días. La víspera de esa jornada, también conocida como Yom Kipur, comienza este año al atardecer del domingo 20 de septiembre y se extiende hasta el anochecer del lunes 21 de septiembre.

El saludo más tradicional dentro de la colectividad durante estos días será Shaná Tová Umetuká, que expresa el deseo de «un año bueno y dulce». Con ese deseo, las comunidades judías de Argentina y del mundo recibirán el 5787 desde esta noche, con la mirada puesta en los diez días de reflexión que culminarán con el Día del Perdón.